Vale, puede sonar a locura, pero por favor leedlo hasta el final.
Yo tengo novio, llevo con él catorce meses y si alguien me dice esto hace año y pico le digo que está de la olla y que ningún sentido.
Mi novio es gay, bueno, ahora supongo que lo tendremos que etiquetar como bisexual, pero él literalmente dice ‘me gustan los rabos y tú’. O sea, que es maricón perdío, gay del alcurnia, palomo cojo, julandrón, homosexual de pura cepa, vaya.
¿Qué nos pasó? Pues que él es actor y mi compañera de piso es actriz, iban juntos a clase y… las fiestas que se pegaban esos… Madre de Dios, qué alegría qué alboroto.
La primera noche que lo conocí nos presentaron como ‘Ale, este es Rubén y sois almas gemelas, ya os daréis cuenta’. Mi compañera de piso me hablaba MUCÍSIMO de él, en plan ‘es que te va a encantar, te va a caer super bien, Rubén es TAN tú’. Pues evidentemente tuve expectativas y se superaron todas, una a una.
El caso es que con el tonteo de la noche, el alcohol de por medio y el libertinaje que se respiraba en ese grupo… Pues básicamente nos liábamos cada noche y nos encantaba, pero todo se quedaba ahí, en morreos de fiesta, pasamos de eso a saludarnos con un pico, a ir de la mano por la calle, a darnos un morreo tonto en la cafetería porque surgía, así sin más, sin presión ni etiquetas, simplemente pues nos salía.
Hasta que sin darme cuenta me di cuenta de que estaba pillada hasta decir basta, no he querido en mi vida a nadie más que a ese hombre. Me completa, me complementa y me llena. En todos los sentidos, el sexual, el emocional, el amistoso, el romántico… Joder, es que lo tiene todo, coño.

Empezamos MUY mal, sinceramente, el sexo iba a pedales, tuvimos dos semanas de pensar ‘cómo hemos cagado una amistad tan bonita de esta manera por sexo’, pero con paciencia, saliva, respeto, amor, lujuria, ganas de que saliera bien y ganas de practicar la follación, pues poco a poco nos empezamos a entender, a conocer y a empotrarnos, así tal cual.
Y bueno, míranos, aquí estamos un año después. Yo, señora que solo miraba a heteros hunga-hunga he acabado enamorada hasta la médula del más maricón de todo Chueca y qué queréis que os diga, más feliz no puedo ser.
Así que si alguna vez os pasa algo parecido, por favor, colmaos de paciencia y no tiréis la toalla a la primera, que si yo he enseñado a un marica a comer totos, tú seguro que puedes follar a las mil maravillas con el crush <3