Es que no os lo podéis imaginar. Vamos a algún sitio a cenar y se lleva lo que puede: cucharas, tenedores, servilletas, ambientadores. Ya sabeis que algunos restaurantes en el servicio como cortesia, hay colonia, crema de manos, toallitas, con eso tambien arrampla. En los hoteles le tengo que advertir que no se lleve nada. Hace dos veranos había un carrito en el pasillo del hotel con ropa de cama de los huéspedes y botellas de agua, y adivinad qué hizo…
Me di cuenta al llegar a casa: unas sábanas de hilo, pero que ni siquiera son de la talla de nuestra cama. Qué vergüenza, por Dios.
Alguna vez lo he visto cambiar etiquetas de precio en la ropa para que le salga más barata. Es un experto en esto. Y con todo descaro va a la caja y lo paga. A mi me daria un infarto. En las cajas de autopago de Lidl intenta colar cosas, aunque sean de 3 euros. La cosa es llevarse algo. Yo me muero de vergüenza; cuando lo veo, empiezo a mirarle mal para que no lo haga, porque tampoco le voy a montar un pollo en la tienda…
Y cuando no estoy yo delante, aún es peor. Todo lo que se puede llevar por la cara, lo hace. Una vez, y aquí sí que me enfadé mucho mucho, pidió algo online en una tienda pequeña y luego dijo que no le había llegado para que le devolvieran el dinero. Estuve una semana sin hablarle.
No sé por qué hace esto. Tiene un buen sueldo, no le hace falta. Pero me he dado cuenta de que sus padres y su hermana son iguales, e incluso van más allá, porque se apoyan unos a otros.
En El Corte Inglés ya se echan las manos a la cabeza cuando los ven entrar. No es que roben, pero hacen cosas como comprar en el supermercado una paletilla de jamón de las que cuestan 120 euros y luego devolverla medio consumida diciendo que estaba salada. Es un despropósito todo. Y lo peor de todo es que está claro que mienten, pero les da exactamente igual. No sienten vergüenza ni remordimiento alguno. Lo hacen con una naturalidad que me deja alucinada. Y, como muchas veces les funciona y consiguen lo que quieren, siguen repitiéndolo sin ningún problema. Y los padres, jubilados los dos, con pensiones de 1500 euros cada uno, con el piso pagado y sin gastos extra. Y la hermana igual, funcionaria y el marido ingeniero. Es que flipo joder
42 años tiene el angelito
