Para poneros en contexto, vengo de una familia de clase media en España. Nunca faltó comida, pero nunca hubo dinero extra para lujos.
Mi padre es una persona jubilada que trabajó duro por su familia. Estoy en una situación afortunada y ahora mismo gano casi el doble que mi padre en sus mejores momentos (unos 5.700 € netos), y mi marido gana tres veces lo que yo. Somos afortunados y, aunque nuestra vida es normal en el día a día, a veces nos damos algún capricho, en forma de viajes, buenos hoteles y restaurantes.
Me gusta compartir mis experiencias, desde cuando tenía 18 años y compartía piso con siete personas porque no podía acceder a algo mejor, hasta ahora.
El problema viene cuando le conté una escapada que hicimos mi marido y yo. Fuimos tres noches a un hotel de 5 estrellas en Londres y a un restaurante de 3 estrellas Michelin. Me preguntó cuánto costó la cena y dije que 1.000 libras (1.200 euros) para las dos personas. Se quedó blanco y empezó a recriminarme que él está “malviviendo”.
Él está en una situación cómoda, jubilado, con dos pisos, y es verdad que va corto de liquidez porque ha reformado su casa, pero no está en una situación en la que le falte comida. Me echó en cara que él pagó mi formación (cierto, yo pagué la mitad y él la otra mitad).
Yo me cabreé y le dije: “Di una cantidad, ¿cuánto dinero quieres?” Y ahí se calmó, pero me dio rabia.
Mi hermano ha tenido el mismo apoyo que yo y, siendo mayor que yo, sigue en casa y saltando de trabajo en trabajo, y a él no le dice nadie nada. Pero si yo decido gastar mi dinero, estoy siendo desconsiderada.
Siempre que voy a casa pago cenas, rondas, regalos, y si vamos de vacaciones, pago o el alojamiento o los vuelos para todos. Y cuando mi abuela estuvo enferma y necesitaba a alguien, yo pagué la diferencia. Es mi familia, voy a cuidar de ellos.
Me molesta la actitud de mi padre y no sé cómo manejarla. No olvido de dónde vengo y no pienso que esté gastando el dinero de nadie, y tenemos nuestros ahorros y finanzas estables.
¿Qué pensáis vosotras?
