Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola chicas, no sé si mi historia se puede publicar o no, pero aquí va, porque al menos me sirve para desahogarme:
Mi papá compró la casa de su madre a sus hermanos cuando yo necesité un lugar donde vivir. Mi prometido me había abandonado tras perder a nuestro bebé. Caí en una depresión muy grave y estuve en un hospital de día de psiquiatría durante un año y medio. Mis papás no me querían en su casa con mis mascotas, así que mi padre compró el piso. Le estoy agradecida por eso. Yo pago un alquiler al precio de mercado, no es gratis, con ese dinero cubro la hipoteca.
Han pasado dos años, estoy mejor, con trabajo de nuevo, y ahora mi papá me dice que quiere que le compre el piso. Pero no por el precio que él pagó en su momento (90.000 euros, que fue poco), sino por el precio de tasación actual: 250.000 euros. Y yo solo quiero llorar. No puedo pedir una hipoteca tan grande, no puedo pagar eso. Yo pensaba que lo que pagaba hasta ahora era deuda que me iba quitando, no un alquiler “normal” como él lo plantea.
Siento que estoy hablando con un extraño y no con mi padre. ¿Soy egoísta por pensar que podría hacer un traspaso de hipoteca a mi nombre y dejarlo en 90.000? ¿O tiene razón en querer recuperar su dinero y tener un colchón para su jubilación?
Gracias chicas. Un abrazo de una seguidora.
