A mi padre le han diagnosticado un tumor inoperable, y le han dicho que no pueden hacer gran cosa, excepto someterse a un tratamiento que alargaría su vida. Sin embargo, él ha tomado la decisión de no hacerlo, dice que ya ha asumido la noticia de que no le queda mucho, y que prefiere vivir lo que le quede de disfrutando hacer las cosas que le gustan hasta que no pueda más porque el tratamiento es invasivo y le va a quitar calidad de vida.
Probablemente yo pensaría lo mismo en su lugar, pero es muy duro como hija aceptar esta decisión y por otro lado, mi madre está destrozada suplicando día a día que luche.
No sé si alguna ha pasado por algo así, pero realmente creéis que debemos quedarnos de brazos cruzados sin hacer nada?
n