Tengo un bebé de tres meses al que le doy pecho exclusivo y la verdad es que está yendo bien, mucho mejor de lo que esperaba porque yo tampoco tenía muy claro si quería intentarlo. Pero lo intenté, funcionó, y aquí estamos.
El problema es mi pareja. No es un mal padre ni mucho menos, al contrario, cuando el niño llora de noche se despierta y se queda conmigo aunque no pueda hacer gran cosa más que estar ahí. Pero eso de no poder hacer gran cosa le está pesando muchísimo. Dice que se siente fuera, que el niño solo se calma conmigo, que no puede darle de comer, que no puede llevárselo a ningún sitio sin que acabe llorando. Y que todo eso es culpa de la teta.
Le he intentado explicar que eso pasaría igual con biberón porque el bebé me tiene a mí como figura de apego principal por haber estado nueve meses dentro de mí y que eso no lo cambia la leche de fórmula pero no hay manera de que lo entienda o de que quiera entenderlo.
Y ahora ha dicho que si tenemos otro hijo, que él quiere que sea con biberón. Que elige él.
WTF

He intentado no engancharme a esa frase pero no puedo porque esa frase implica que mi cuerpo y lo que hago con él en los primeros meses de vida de mi hijo es una decisión que se toma entre los dos a partes iguales y yo no estoy de acuerdo con eso en absoluto. Entiendo que quiera involucrarse más, me parece bien que quiera involucrarse más, pero hay una diferencia enorme entre decir «me gustaría que pudiéramos hacer mixta» y decir «en el siguiente elijo yo».
No sé si estoy exagerando con la frase o si tengo razón en que eso no se dice así.