Tras mchos años de complejos y dolor de espalda, he decidido operarme y quitarme pecho. Hasta aquí todo bien. Me ha costado mucho tomar la decisión porque me aterra entrar en el quirófano, pero quiero mejorar mi calidad de vida y poder vivir feliz.
Pues cuando se lo h contado a mi pareja me ha dicho literalmente «haz lo que veas pero yo no apoyo la idea».
Al principio me dijo una y otra vez que era porque le daba miedo el quirófano, que no quería que me pasase nada, que su tía murió en el quirófano y que le da pavor que me pase algo. Todo esto sólo ayudó a que yo me pusiera nerviosa.
El caso es que tras mucho insistir me ha dicho que también le preocupa una cosa: que le excite menos al perder pecho.
Yo sé que a cada uno nos excita una cosa, pero jolín, la decisión es mía y mi salud es mía también. ¿Creéis que es injusto? Es que ya hasta me hace dudar cuando lo tenía súper claro.