De verdad que no hice nada malo, simplemente salimos a cenar las amigas, bebimos y nos fuimos de fiesta como cualquier otro día del pasado pero con disfraces y tonterías.
Pasamos una noche divertida porque hacía años que no salíamos solas las chicas y conocimos a un montón de tíos con los que nos reímos y bailamos, pero nada más. Ni siquiera hubo algo entre alguna amiga mía y alguno de ellos.
A las 4 cerraban los bares y nos volvimos a casa en taxi y hasta ahí todo bien. Cuando llegué a casa él se despertó y me dijo que olía mucho a alcohol, me di una ducha, me lavé los dientes y me acosté.
Al día siguiente me despertó cabreado porque había visto las fotos que colgaron algunas de mis amigas. Se los veía a nosotras con algunos chicos sonriendo a la cámara y poco más. Es verdad que parecía que todos éramos amigos y habíamos salido juntos, no que solo lleváramos un rato con ellos, pero ya le expliqué cómo fue y aún así no me cree.
Ahora sufro porque aparte de dolerme que no me crea, me da miedo que se quiera vengar en su despedida.
