¡Hola!
Escribo hoy para contaros mi historia. Llevo 17 años con mi pareja y no estamos casados. Estamos bien así, y aunque es cierto que últimamente vamos valorando alguna opción de formalizar un poco más las cosas, sobre todo por temas legales, de momento no hemos dado el paso en firme.
El caso es que el otro día, la madre de mi pareja (no se merece el título de suegra) soltó, así de la nada: “Yo lo que quiero es que mi hijo encuentre una buena muchacha y se case… y verlo arreglaíco antes de morirme.”
Desde entonces, la verdad, no me encuentro bien. Llevo unos años luchando con un trastorno ansioso-depresivo, y hay cosas que me molestan… pero esto ya no es molestia, es tristeza.
Sí es cierto que no me llevo bien con esa mujer e intento mantener la cordialidad, pero desde hace unos años he empezado a contestar a sus humillaciones (una vez, durante una crisis grave, me dijo que si no era feliz, me tirase por un puente). Desde que empecé a defenderme, claro, soy la antipática.
Me afecta tanto esta relación con ella que últimamente se me están despertando las ganas de ser madre, pero no me atrevo precisamente por no tener ningún lazo con esa señora. Un futuro hijo significaría unirme totalmente a su familia, y eso me hace sentir insegura.
No escribo esto para quejarme, solo para compartir que hoy es un día triste para mí. No es que lleve con su hijo unos meses: llevamos media vida juntos, y aún así, ella sigue sin aceptarme…
Muchas gracias por leerme.
