Enseña a tu hijo a no ceder a chantajes. Que sí su abuelo le da un chocolate a cambio de un beso que le diga que no y vaya a pedirte el chocolate a ti que tú se lo darás.
Y sí, discute con tu suegro. ¿Qué problema hay en acabar como el rosario de la Aurora, que el hombre no vaya a vuestra casa? Casi que mejor.