La verdad es que esperaba más ilusión y más implicación por parte de mis padres, cuando les dije que iba a ser madre. Tomé la decisión de ser madre soltera y ellos no estaban muy conformes, porque me decían que necesitaría muchísima ayuda. También me dijeron que estarían ahí para apoyarme, pero a la hora de la verdad cuando les pido algún favor si no es por una cosa, es por otra, pero nunca pueden.
No pasa nada, porque yo fui consciente a la hora de ser madre soltera de que fácil no iba a ser y me llevo a mi niña a todos lados y se acabó. Pero es curioso como mi vecina, que cumplió 80 años hace un mes, se ha convertido en la abuela postiza de la niña.
Cada tarde se pasa para ver cómo va, a veces le compra detallitos y otras veces simplemente se queda embelesada mirándolo y me dice que aproveche para darme una ducha tranquila o a hacer alguna gestión porque ya está ella ahí para ayudarme.
Mi madre ahora está celosilla porque siempre que me llama y pregunta le cuento alguna anécdota con la vecina, pero si quiere que haya más anécdotas con ella, creo que tiene que ser ella la que se esfuerce más por venir a ver a su nieta ¿no creéis?
