Hola bombones!!
Os cuento… yo nunca he tenido problemas para ligar, pero sí para formalizar una relación. Con lo cual, he tenido rolletes durante el tiempo que duraran, pero no he tenido novio formal. Hubo una época en mi vida en la que eso me hizo mucho daño, porque sentía que nunca me elegían… Con terapia y trabajo en mi misma, comencé a quererme más y ser más compasiva conmigo. El caso es que de los 20 a los 27 apróx… estuve en ese intento de conocer a alguien serio. De ahí en adelante (tengo 32) me enganché a historias «imposibles» sin valorar si me convenían. Otra vez terapia, claro. Fue a raíz de lo que sufrí en esta etapa, que comencé a montar mi vida y mi futuro sólo en torno a mí misma… a imaginarme mi casa sin nadie más, a valorar ser madre soltera, mi libertad, mis decisiones, mis planes… sin ninguna otra opinión. Aquí comencé a sentirme genial soltera y a estar orgullosa de mi vida.
Y ahora… ay chicas, ahora me acojona el compromiso. No sé cómo explicarlo, pero cuando estoy conociendo a alguien guay, alguien que parece bueno y que sé que me va a cuidar, aunque me guste, menciona la palabra «pareja» y uffffffffff me entra una cosa por el cuerpo… Como una sensación de que tengo que sacar la patita de la zona de confort y cambiarlo todo… y que puede salir mal o bien, me abruma muchísimo. Empiezo a pensar que tengo que compartir tiempo con esa persona, que es una decisión que cierra a todas las demás… Pero en serio, aunque me guste muchísimo, es como si me boicoteara.
Lo trato en terapia, seguramente sea un poco coraza… Pero me vendría genial leer experiencias personales… Si alguna de vosotras habéis vivido esa sensación a la que me refiero, ese precipicio ante la idea de tener una pareja… me encantaría que me dijerais cómo lo enfocasteis y cómo lo salvasteis. Porque de verdad, no quiero renunciar al amor ni a comprobar cómo es tener una pareja… pero a la vez me hace sentir tan vulnerable, siento que pierdo las riendas de mi vida un poco…
Gracias!!!!!