Te voy a contar algo.
Cuando mi hija grande era pequeña, mi vida era un caos emocional a nivel familiar. Sola con la niña. Mi madre es la cosa más tóxica que existe y estaba enfadada con mi hermana, por su ahora ex marido, que la maltrataba psicológicamente y se alejó de toda la familia gracias a él. Yo me fui de la ciudad, huyendo de mi familia y poniendo tierra de por medio. Vivía con mi hija en un piso que habiamos heredado mi hermana y yo, viejo, al que le di de baja la luz cuando me fui. Pero tuve que volver a los dos meses, por otros menesteres. Me vi en Diciembre, con una niña de dos años, sin luz (porque para Mk sorpresa no pude darla de alta por ser tan vieja la instalación y no tenía los 1200€ que me costaba) alumbrandonos con velas. Y el día 22, me llamó un tío mio y al día siguiente una tía política mia. Nadie más. Ni mi abuela, ni mis otros tios. Nadie más. Solo ellos. El cielo les bajo si les hace falta. Aquella etapa fue muy dura, pero tampoco he vuelto a ser la misma que antes de aquella navidad. Allí comprendí que mi familia es la que yo creo. Mi familia son mis hijas. Mi familia era mi hija. Y aunque finalmente no cenamos solas aquel año, nunca había sentido tanta soledad como aquel diciembre viendo pasar los días sabiendo que por primera vez en la vida, el día más importante y bonito del año, Nochebuena, no sería Nochebuena. Mi niña tenía sus regalos. Pero no habría cena como tal. Ni amigos, ni familia… Nada. Y empecé a darme cuenta de que ponía el foco en el lugar equivocado. Tu familia, no es sólo como te dicen en los primeros comentarios, tu pareja. Tu familia eres tú. Y a partir de ahí, con crudeza y realidad, construye tus relaciones familiares, porque todo eso que tienes alrededor, desde luego no es familia. Te comprendo mucho más de lo que me gustaría. Por eso, solo quiero que tengas en cuenta que tu familia empieza y acaba en tí. Tu familia eres TÚ.