Tus padres o son unos puñeteros , o unos ratas o no tienen ganas de que vayais. Elige…
Lo que haría es dejarles claro que no vais a comer, vais a verlos. Que a comer irías a un restaurante que os gustase. Y me pasaría dos o tres meses yendo menos y después de comer. Si te dicen, que es para no dar trabajo. Cuando te digan de la tarta de cumpleaños, que te viene mal. Que antes de ir al,pueblo tienes que pasar por nosedonde y se podria estropear…
Lo normal es que cuandomvannlos hijos se haga algo especial, que no tempidan nada, que te lleves tuppers y encima te den 50e para la gasolina.
Al menos suele ser así con mi familia y la de mi pareja y mis amigos, en general.
Ahora bien, mi padre que es un puñetero (por no decir nada peor…) tuvo una temporada que nos echaba en cara eso, que veníamos a comer por la cara. Desde el sofá sin levantarse hasta que está todo echo, por supuesto. A mi madre le sentaba fatal, y se enfadó con el bastante. A nosotros nos costaba, entre la gasolina y el peaje, unos 60 e, y siempre llevavamos algo. Postre, bebida, regalos. Más o menos una vez al mes. Y cuatro horas de coche entre ida y vuelta. Con niña y perros que vomitaban y no podíamos dejar solos en casa. No era un viaje de placer, desde luego.
Con un par de contestaciones y el cabreo de mi madre se le pasó la tontería. Pero si hubieran sido los dos, como te pasa a ti, habría dejado de ir un tiempo.
Habla con ellos, dejarles claro que vas a verlos, no a comer. Y que te cuenten que rollo llevan, porque a ti no te importa ir menos, o ir por la tarde. Que si además de ir a verlos tienes que poner la comida, que te verán menos y ya está. Que a tu casa pueden ir cuando quieran que tu les invitas.
Se portan así contigo porque tu se lo permites. Plantate, deja las cosas claras y verás como cambia el asunto.