Misión imposible: “de follamigos a novios” y como la cumplí.

Inicio Foros Sex & Love Love Misión imposible: “de follamigos a novios” y como la cumplí.

  • Autor
    Entradas
  • Flandersita
    Invitado


    Flandersita on #104249

    A pesar de que el título lo de a entender, estas no son las instrucciones que os indicaran como cruzar la frontera de quedar y follar, a quedar, follar y cogerse de las manitas (porque seamos sinceros, las relaciones al principio no son nada más que eso). De hecho, no os recomiendo intentar convertir a vuestro/a follamigo/a en vuestra pareja. ¿Por qué? Porque quedaros pillados de una persona con los sentimientos en los genitales es una de las peores experiencias que podéis tener, y en la mayoría de los casos podéis dar por hecho que no sois los únicos dentro de esa relación.

    Mi anécdota, la cual os voy a contar ahora, es sin más curiosa. Protagonizada por una gilipollas enamorada (yo), el “follamigo” en cuestión y una tercera persona que me hace revolver las tripas cada vez que oigo hablar de ella.

    El primer fin de semana

    Imagínate que, por el motivo que sea, te encuentras tumbada al lado de esa persona después de un polvazo de la hostia. Bueno, bajemos un poco de la nube y digamos que fue un kiki normalillo. Y ahora seamos realistas y confesemos que acabas de ser penetrada por primera vez y estas confundida y decepcionada porque el sexo no es como te lo pintaba PornHub. Pues justo ahí es donde estaba yo hace un año. Recién desvirgada, tumbada boca arriba en una cama ajena y pensando que iba a estar destinada a ser una estrella de mar durante el resto de mi vida. Perdida en mis pensamientos de auto culpabilidad no me di cuenta como la persona en cuestión (llamémosle Pepe) se giró hacia mi echándome el brazo por encima y apoyando su cabeza en mi teta (se ve que mis pechos son cómodos). Mi cara ante tal gesto de cariño era de póker (por dentro estaba flipando en colores). Que nuestros cuerpos sudados estuvieran entrelazados de esa forma tan poco sexual, a pesar de estar usando mi teta como almohada, me pilló por sorpresa. Tantos nudes y textos calientes por Whatsapp me habían tapado la vista hacia esta faceta cariñosa de Pepe. Cuando accedí a pasar el fin de semana en su casa (sí, ahí a palo seco) me imaginé que nuestro encuentro sexual se iba limitar solamente a eso: a ser sexual. Pero ya la tarde antes de perder mi tan bien guardada virginidad, me preparó unas cuantas sorpresas agradables. Decidimos salir de fiesta por un famoso barrio de Barcelona para romper el hielo (eso si, habiéndonos liado antes de lo lindo en su casa). No nos separamos el uno del otro en toda la noche. Y ya en el bus de vuelta hacía su casa, yo con la cabeza apoyada en su regazo mientras me miraba sonriendo y yo le acariciaba el cabello, fue cuando me di cuenta que ese iba a ser un momento que no olvidaría en mucho tiempo. Sin embargo, traté de restarle importancia. Me decía a mí misma que ambos habíamos dejado llevar nuestros sentimientos por el alcohol que habíamos consumido esa misma noche. No me veía yo venir que esos dos días iban a estar plagados de recuerdos y sensaciones nuevas como las del autobús que me rondarían por la cabeza durante varias semanas.

    En nosotros empezó a florecer algo que poco a poco iba fortaleciéndose más. Entre semana esperábamos ansiosos la llegada del viernes para reencontrarnos, y por fin juntos deseábamos poder parar el tiempo para no tener que separarnos de nuevo. Poco a poco me fui aferrando más a él. Y pensé que al revés fue igual. Pero entonces…

    …llegó agosto.

    Y me fui de viaje con mis padres por tres semanas. Al principio todo perfecto, pero cuando las palabras de Pepe se fueron escaseando, las dudas y teorías iban creciendo dentro de mí. Y es que había otra chica (llamémosla Blat). Pepe nunca había visto en persona a Blat porque vivía demasiado lejos. Sin embargo, llevaban hablando mucho tiempo, y se había creado cierto vínculo entre ellos. Yo creí a Pepe cuando me dijo que entre ellos no había nada (yo sabía perfectamente que anteriormente habían mantenido conversaciones calientes por Whatsapp ya que él me lo confesó), pero empecé a dudar de su palabra.

    Como la stalker nº1 que soy busqué todo lo buscable de Blat por las redes sociales. Y encontré una cuenta de Instagram. La chica parecía ser famosilla, unos dos mil y pico de seguidores. En las fotos se apreciaba que es muy mona, delgadita, y por sus descripciones pude deducir que estudia una carrera con la que yo llevo soñando desde hace años, pero la cual me es inalcanzable. En resumen, es todo lo que a mí me gustaría ser (si, así de segura era/soy de mi misma). Pero no fue eso lo que más me dolió. La estacada me la llevé al ver los comentarios que Pepe le dejaba a Blat en las fotos. Cosas muy ñoñas, muy empalagosas. Pero ver aquello quebró algo dentro de mí. Mis peores pensamientos se habían confirmado: Pepe había retomado en contacto con Blat. Desesperada busqué el consejo de una buena amiga. Me dijo que esperara a volver a España para ver en persona como estaba nuestra relación (recuerdo que aún estábamos de rollo/follamigos). Durante esas tres semanas perdí el apetito y con él unos 3 kilos.

    De vuelta en España.

    Lo primero que hice al volver fue ir a pasar el finde con Pepe. Al principio era incapaz de darle un beso siquiera. Y en general parecíamos habernos enfriado mucho. Esa confianza y dulzura que teníamos al principio había desaparecido. Al igual también lo pillé varias veces hablando con Blat por Whatsapp. Bueno, tampoco es que lo intentara ocultar… Me deprimí tanto que a ratos me encerraba en el baño de Pepe a llorar en silencio.

    Tonta de mí no le dije nada. Muchos/as pensaréis que fui estúpida en actuar tal y como os contaré a continuación. Pero debéis comprender que estaba terriblemente pillada. No permitía que se me notara, pero para mis adentros sufría en silencio. Y me engañé a mí misma diciéndome que sería capaz de mantener una relación únicamente sexual. Lo peor es que sabía perfectamente que estaba mintiendo…

    Transcurrieron las semanas, agosto pasó de largo al igual que septiembre. Me seguí aferrando a Pepe y al pensamiento de que algún día podríamos recuperar la relación que tuvimos al principio y que de lo nuestro podía salir algo más. Y la verdad es que tenía toda la pinta de que fuera a pasar. Conoció mis amigos, yo conocí a los suyos e incluso a su familia más cercana, compartimos todos los momentos que el tiempo nos daba para disfrutar y hacíamos vida de pareja. Pero ninguno de los dos queríamos dar el paso. Yo por miedo a perderlo, y el por qué estar enamorado de Blat.

    Ultimatum.

    A principios de octubre hallé mi limite. Había estado muy deprimida y perdí casi 6 kilos. De nuevo busqué la ayuda de un buen amigo, y me aconsejó olvidarme de él. De hecho, me pasó el número de un chico que estaba interesado por mi (habíamos coincidido en alguna fiesta). No sé qué ingenua bombilla debió prenderse en mi cabeza para que me pareciera buena idea olvidarme de Pepe conociendo a otra persona… Pero estaba tan desesperada que cualquier solución me parecía óptima. La idea era hablar cada vez más con este chico, y menos con Pepe. Y conversando con el chico me di cuenta de que teníamos mucho en común. Además, parecía decente, así que tomé la decisión de quedar ese mismo fin de semana con él para tomar un café (si, solo un café).

    Poco después, en una de las video llamadas diarias que mantenía con Pepe, este me preguntó qué planes teníamos para ese fin de semana (ya dando por hecho que quedaríamos como siempre). Yo sin más preocupación le dije que ya tenía planes con un chico que estaba conociendo. En ningún momento pensé que a Pepe le iba a afectar eso en ningún sentido. De hecho, había sido él el que siempre iba de “solo somos amigos” y “nos lo contamos todo por respeto” o “no me interesa tener una relación estable”. Pero justo en el instante después de haber pronunciado esa rase él enmudeció. Yo como tampoco sabía que más decir seguía haciendo mis cosas mientras la llamada transcurría en silencio. Al rato me puso una excusa para marcharse y colgó.

    Siendo sincera, me asusté bastante. Pensaba que Pepe ya no me iba a hablar más, y tampoco era eso lo que andaba buscando. Al menos como amigo lo quería seguir teniendo. Pero traté no darle más bombo al asunto. El fin de esta acción era olvidarme de Pepe, no obsesionarme más con él. Manteniamos conversaciones monótonas durante unos cuantos días, hasta que me abrió por whatsapp queriendo hacerme una pregunta. A continuación, os dejo un extracto de la conversación:

    Pepe: Tengo una pregunta para ti, y si me dices que te la puedo formular, quiero que me seas lo más sincera posible.

    Yo: Adelante, intentaré serlo

    Pepe: ¿Qué quieres/qué esperas/qué crees/a dónde llegar conmigo? Independientemente de lo que hayamos hablado, tu sincera opinión.

    Yo: Siendo totalmente sincera, cuando empezó todo esto creía y esperaba que esta relación que tenemos podría haber llegado a algo más serio. Y equivocadamente pensé que tú también. Pero por lo que me has dado a entender no lo quieres. O no puedes, no se. Perdí la esperanza y las ganas de aferrarme a una ilusión y acepté la verdad. Me he adaptado a ella.

    Pepe: ¿Me quieres?

    Yo: No puedo decir que te quiero. Pero me gustas mucho. (Meeeeeeeeeeeeeeeeentira, estaba superhipermegapillada, aun que con mucho rencor).

    Pepe: Cuando me dijiste lo del chico ese se me cayó el mundo. Me entró pánico a perderte, por que aunque no lo diga, también me gustas bastante. Y ahora mismo estoy en una disputa emocional bastante considerable cómo nunca antes lo había estado, y no sé que hacer. No sé que hacer de verdad. No sé ni si quiera cómo expresarme o llevar esto…

    Yo: La verdad Pepe, es que no sé qué decir, estoy muy confusa. Lo último que esperaba es que reaccionarás así. Y en su momento me dijistes que solo querías que seamos amigos, cosa que sinceramente me dolió.

    Pepe: Me refería a ser amigos en el caso de que nuestra relación de “folleteo” se acabara o saliera mal. Y al ver que me dijiste lo del tío este, se me ha pasado por la cabeza que te quieres olvidar de mí, que quieres intentar algo con alguien diferente. Y yo no quiero perder esto que tenemos, me siento realmente cómodo y bien.

    Yo: ¿Me podrías aclarar entonces que somos? ¿Por que si no somos amigos, ni somos pareja,que somos?

    Pepe: No lo sé.

    Yo: Eso no es una respuesta

    Pepe: Es que no sé que somos a día de hoy; hacemos vida de pareja pero sin estar juntos. Vamos cogidos de la mano, conoces mis amistades, les agradas, tus padres me conocen y los míos te conocen a ti.

    Yo: ¿Y eso te supone un problema?

    Pepe: Ninguno. Pero lo nuestro una amistad no es

    Yo: Me alegro que por fin te hayas dado cuenta. Lo que me decepciona un poco es que tenga que llegar a quedar con otro para que te des cuenta de ello. […]

    Ya se que esto ahora mismo puede parecer que le haya dicho a Pepe lo del chico solo para llamar su atención. Y de hecho muchos me lo han echado tal cual en cara. Pero la verdad es que simplemente he sido sincera tal y como el me lo pidió en su momento. Sin embargo, harta de la situación, le puse a Pepe un ultimatum. Estaba harta de ser una incógnita, una posibilidad. Y no quería pasarme la vida esperando a que tomara una decisión; irse con Blat, o quedarse conmigo. Le dí unos días para pensarselo. Finalmente tomó una decisión, y quedó conmigo para decirmelo en persona; decidió convertir nuestra extraña relación en una formal y estable. Yo contenta de la vida como os podéis imaginar. Pero eso si, no volvería a pasar lo mismo.

    No todo son rosas y flores. Las películas e historias nos lo pintan todo muy bonito. Pero yo sinceramente pienso que es una de las peores cosas de las que, a nivel emocional, puedes pasar. Y a día de hoy echo la vista atrás y me avergüenzo de mi misma, de haberme valorado tan poco y haberme sometido a una relación que a fin de cuentas era tóxica y me estaba haciendo mucho mal.

    Pero ahora en la actualidad…

    …llevo viviendo seis meses con Pepe en un pequeño piso cerca de Barcelona y saliendo con el desde hace casi un año. Ya estabamos unidos antes de comenzar a salir y ahora lo estamos aún mucho más. Por eso tampoco me gusta decir que me arrepiento haber aguantado durante tanto tiempo en esa relación de follamistad. Por que de haber cortado de raíz, me habría perdido todos estos momentos maravillosos que hemos vivido y que estamos viviendo desde entonces.

    Siempre que escribo este tipo de textos que gusta dar algunos consejos para mis lectores. Pero en este caso prescindiré de darlo. ¿De que os sirve tener un consejo de una persona que lo ha hecho todo mal? Desde un principio me he sometido a mis sentimientos. Lo único que os puedo decir es que aprendéis a valorar vuestras relaciones. Y que sobretodo penséis en vosotros mismos y en vuestra salud. Las follamistades son relaciones que suelen acabar mal y que provocan mucho dolor. Yo dentro de mi mala suerte he tenido buena suerte y todo ha acabado saliendo bien. Pero los estragos que dejan son diíciles de quitar. Empezada la relación he estado durante semanas desconfiando de Pepe cuando en verdad ya no tenía ningún motivo. Y antes de empezar una relación así, os recomendaría encarecidamente dedicaros a vosotros mismos, a quereros y a valoraros.

    Muchas gracias por leerme. Espero haber podido al menos entreteneros durante un rato. Y para mí siempre es un placer poder escribir en esta plataforma y compartiros mis experiencias y preocupaciones. Cualquier cosa que querréis comentar estáis totalmente libres de hacerlo J

    Un saludo y un besote muy muy grande para todxs <3


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
    Nat
    Miembro


    Nat on #104252

    Enhorabuena. No porque esto te «haya salido bien», sino por estar donde quieres estar y con quien quieres estar. Y por tener una relación bonita.

    Yo no creo que haya una manera correcta y otra incorrecta de hacer las cosas. Bueno, estas cosas, quiero decir. Creo que eres muy dura diciendo que lo has hecho todo mal y que de coña te ha salido bien. Podía haberte salido mal. Podías haber hecho lo que dice la teoría y podía haberte salido bien. O mal. Nunca se sabe. No tiene mucho sentido ni juzgar lo que hemos hecho y ponerle una etiqueta, ni pensar qué habría pasado de hacerlo de otra manera.

    En mi opinión, has sido tú misma todo el tiempo. No creo que por esconder unas lágrimas (creo que lo hacemos todas) y callarte algo que te molesta (creo que lo hacemos todas) estás engañándote a ti misma. Sabes lo que hay, y al final tomas cartas en el asunto porque no te compensa otra cosa. Eso es actuar bien, y tomar las decisiones correctas. No importa si es un mes antes o un mes después. Por eso has sido tú misma, y es algo digno de encomiar. Y al tío le molabas. Y también valoró las cosas y decidió. Si sólo hubiera sido un follamigo de libro y no tuviera ningún interés romántico en ti, da igual lo que hubieras hecho, no habría funcionado. Pero le gustabas, mucho, y ya está.

    No te quites mérito -él se enamoró de ti-, ni le pongas mérito a una acción que tomaste por salir adelante. El catalista sería quedar con ese otro tío, pero no es la razón por la que decidió quedarse contigo. Podría haber sido cualquier otra cosa.

    Responder
    María
    Invitado


    María on #104469

    Opino igual que Nat. No por haberlo puesto contra las cuerdas cambió, yo lo he hecho con algún follamigo que he tenido y la respuesta que he obtenido es un «pues lo siento mucho, pero no, adios». Si decidió dar el paso es porque estaba enamorado de ti, de lo contrario ni se hubiese inmutado y a día de hoy no estaríais juntos.

    Responder
    Ana
    Invitado


    Ana on #342564

    Hola. Estoy en una situacion parecida con una chica, yo soy chica tambien. Hemos pasado 15 dias de vacaciones juntas todo perfecto pero me dice que no esta preparada para una relacion porque aun recuerda a su ex. Que ya no quiere volver pero que aun no la ha olvidado. Cuando esta conmigo es una persona maravillosa y me encanta lo que tenemos pero me gustaria mas adelante plantearle algo mas. ¿Como lo ves? Debo tener paciencia y crees que todo saldra bien? Eso si me ha dicho que nos acostamos pero que no nos acostamos con todo el mundo. Vamos que solo con ella

    Responder
    Yo
    Invitado


    Yo on #681522

    Desde mi experiencia y sin ánimo de ofender, creo que lo que has conseguido y nada es lo mismo…
    Simplemente no ha querido perder su «trofeo», ese tio no te quiere porque cuando alguien te importa de verdad simplemente no le dejas sufrir emocionalmente dejandolo en el limbo. Entiendo esa presión social que dices de que te decían que solo lo habías hecho para llamar su atención pero es que hay que tener muy clara una cosa: MERECEMOS que se nos quiera. Yo el últimatum lo habría dado muchísimo antes porque el problema no es colgarse… es que las relaciones implican sentimientos y dejar que alguien te use para folleteo es lo peor que le puedes hacer a tu autoestima. Piensalo un momento, el no tenía problema ninguno de implicación, estaba CÓMODO con lo que te daba y lo que te daba era mierda en realidad (por eso te sentias mal, haz más caso a tus emociones que por algo aparecen… es un consejo que te doy con toda la buena fe del mundo porque seguramente se empiece a «agobiar» en poco tiempo y lo primero que se te va a pasar por la cabeza es que después de tanto esfuerzo ya no lo quieres perder de ninguna de las maneras… aunque estés sufriendo). Defiende tus necesidades y déjate del que dirán (especialmente otros hombres) o acabarás realmente jodida.

    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 5 entradas - de la 1 a la 5 (de un total de 5)
Respuesta a: Misión imposible: “de follamigos a novios” y como la cumplí.
Tu información: