Aunque en el fondo me encantó la idea, creo que inicialmente a mi novio no le hizo tanta gracia, pero terminamos pasándolo muy bien.
Mi mejor amiga se iba a encargar de organizar mi despedida de soltera y por otro lado, el hermano de mi novio la suya.
Hay un sitio que se ha puesto muy de moda en donde vivimos, y a ninguno de los dos se les ocurrió preguntar al otro grupo donde lo iban a celebrar. Nosotros queríamos que coincidieran las fechas para simplificarnos, la logística y eso lo respetaron. A mí me recogían a las ocho para ir a hacer un cóctel con vistas al mar en un sitio súper bonito y luego habían reservado en ese restaurante de moda que hacen un montón de cosas divertidas a las 10. Cuando llegamos nuestra sorpresa fue encontrarnos al grupo de mi prometido dentro del restaurante.
Al principio los chicos se cabrearon, y mis amigas no paraban de pedirme disculpas, era tarde para buscar otro lugar donde reservar y habían pagado la reserva en ese sitio porque de lo contrario no te dejan guardar sitio, así que les dije que se tranquilizara y que cada uno siguiera con la noche con su grupo. Pero la verdad es que terminamos juntando los dos grupos juntos en algunas de las pruebas y fue súper divertido.
En teoría después íbamos a irnos cada uno de marcha por nuestro lado, pero se había creado una sinergia muy buena y decidimos salir todos juntos hasta las 4:00 de la mañana que volvimos a casa.
Desde luego, no eran las despedidas de soltero que esperábamos, pero lo pasamos bien y eso es lo importante.
