Hola chicas, menudo disgusto en casa desde ayer… Os cuento.
Mi hija pequeña tiene ocho añitos, hace algunos meses que ha ganado algo de peso y aunque no nos preocupa demasiado, parece que en su colegio sí que le han dado la importancia que no tiene.
Resulta que ayer empezaron a organizar la obra de Navidad, la mítica de pastorcillos, belén viviente y todo eso. Y les pidieron que cada uno eligiese qué papel quería hacer. Mi hija me contó que ella se puso en la zona de los que querían hacer de Virgen María, y a ninguna le dijeron nada salvo a ella, que la profesora la cogió y le dijo que ella mejor podría hacer de uno de los pastores o de posadera. A las demás niñas las dejaron aspirar al papel y, como nos imaginábamos, acabaron eligiendo a la niña más llamativa de la clase.
Y yo me pregunto, si desde que son tan pequeños en el colegio los marcan con estos prejuicios… ¿cómo no van a ser superficiales de mayores? Por favor, ¡es una puñetera obra! ¿Qué necesidad hay de que a la niña le tengan que decir ‘no, tú Virgen no que eres gorda y la Virgen no era gorda’? No entiendo nada.
No sé si comentar algo al centro o quedaré como una madre frustrada. ¿Vosotras qué haríais?