Buenas a todas,
Os pongo en situación. 23 años de pareja con el hombre de mi vida. Pensaba que era todo lo que yo quería, incluso después de separarme, le di espacio, tiempo, cobijo, charlas, locales de intercambio (nos apetecía a los dos, todo hay que decir) me saltaba el régimen de visitas de sus hij@s, lo dejaba hacer lo que le salía la punta la polla vamos.
Yo de mientras desarrollaba una ansiedad, un sin vivir, una mierda pinchada en un palo vamos, esa era yo. Durante, y después de esta relación. Me contaba como me puso los cuernos con la del trabajo y luego optó por dejarme. Pero seguía durmiendo en casa. Hace tres meses me planté. No subes más a casa, no te ríes más de mi. He pasado a ser la ex agradable a la hijadeputa más grande de todos los tiempos. No me arrepiento. Quiero ser así.
No nos vemos? No te llevan detenido. No hablamos? Mis hijas se ahorran el bochorno de que me grites en medio de la calle. Ahora estás viviendo con tu chica, y oye, no lo supero. Me da igual lo que me digan, no tienes derecho a ser feliz, y mira que te lo deseo, nene, pq aun estoy enamorada de ti, pero tengo la cabeza muy amueblada (más que tu, que haces dormir a mi hija de 12 años con un chiquillo de 15 en la misma cama, cuando la de 5 duerme con vosotros, escuchame, que duerma ella con su hijo y tu con las tuyas, burro), y no quiero estar contigo, pero te deseo lo mejor siempre. Y otra cosa. No lo supero. No me avergüenzo.
No estoy preparada para superarlo. Aún sigo esperando. Quizá me sorprenda dándote con toda la puerta en tu fea nariz (que fea es tu nariz, así como tu me decías que feo me vestia) y creo que es lo que te va a pasar. Pero aún no tengo voluntad de superar esta separación. Y no tengo que pedir ningún perdón. Todo lleva su tiempo.