¡Hola! Me he animado a escribiros, porque necesito saber si lo que me pasa es es algo rarísimo y debería mirarmelo con detenimiento a si a muchas también os pasa.
Llevo con mi novio casi tres años y siempre hemos tenido pequeños problemas con el sexo. Os pongo en situación: cuando empezamos a conocernos, él me dijo que era virgen. En ese momento a mi no me importó, ¿quién soy yo para juzgar a alguién?. Así que al principio, evidentemente, el sexo no era totalmente placentero, pero suficiente. Después con la práctica ha ido mejorando, ¡y mucho!.
El problema es que a mi no me gusta bajar. Lo he hecho creo que tres veces en lo que llevamos y es que me corta totalmente el rollo. Ahora también os digo, que no me gusta que el baje tampoco. Vamos ni él ni ningún tío. Llamadme rara, pero es que me da como que asquito. y eso él parece no entenderlo.
El otro día estábamos en el tema y me dijo «¿por qué no bajas?» y le dije, como siempre, que no me gusta y entonces vino la frase que me tocó la moral: «pero es que a mi sí y deberias hacerlo por mí, para que yo disfrute». Emmm… ¿por qué tengo que hacer algo que me es un poco repulsivo, para que tú disfrutes? lo siento, pero no lo entiendo. Y luego hay otras cosas, como que le gusta que me escupa en la mano y después lo masturbe con la mano ensalivada. También me da un poquito de cosa. Y ahora mismo estoy en una tesitura mental. ¿Debo hacerlo o no? ¿Qué opináis vosotras? ¿Habéis estado en algún momento en una situación parecida?