Hola guapas. Os escribo por aquí porque necesito desahogarme sobre lo que me ha pasado… os intento resumir la historia.
Mi novio y yo llevábamos juntos unos 6 años, la verdad que la relación fue muy buena durante todo ese tiempo, estuvimos muy enamorados y nos lo pasábamos muy bien juntos. El caso es que, pasados esos 6 años, de la noche a la mañana como quien dice, él empezó a estar distante conmigo… empezó a alejarse y yo no entendía por qué.
Lo hablamos, y me dijo que no se sentía bien, que no estaba a gusto con nadie y que no quería hacerme daño y necesitaba alejarse. Yo me preocupé mucho porque él siempre ha sido una persona que no exteriorizaba sus sentimientos de manera fácil, y tenía miedo que esto escondiese una depresión. Sin duda, le di el tiempo que me pidió, pero la verdad es que no perdimos el contacto porque él me decía que me echaba de menos y que quería volver conmigo pero a la vez que necesitaba espacio…fueron unos meses bastante complicados.
Pero después me dijo que quería volver, que estaba mejor y que se arrepentía de haberse alejado de mi. Para mi fue la mejor noticia del mundo, sentí que aquello había sido un bache personal y que todo volvería a ser como antes. Así fue al principio, todo estupendo, mil planes, nos fuimos de viaje varias veces…vamos, como siempre. Pero, otra vez, volvió a estar raro, a rehuirme, de la nada. Yo seguía sin entender nada y esta vez si le pedi que fuera claro, porque no quería pasar por la misma situación dos veces.
Estuve alrededor de un mes intentando hablar con él para que me dijese qué le pasaba y me rehuía. Yo, obviamente, pasándolo fatal, porque no entendía nada. Me soltó, de repente, que no tenía claro si quería estar conmigo, a lo que yo le dije que si no lo tenía claro pues que lo mejor era dejarlo y no hacernos más daño. Esto fue antes de la pandemia. Lo dejamos, y fue muy duro para mi superarlo, fueron meses en los que no conseguí mantener el contacto 0 (en medio de la pandemia) y siempre acababa hablándole. Hasta que un día dije basta, me cansé de estar mal por esa historia y por una persona que me estaba dejando claro que había pasado página…pasó alrededor de un año. Y volvió.
Al principio eran conversaciones sin más, de qué tal, cómo estás…pero a mi algo me olía raro, hasta que un día le dije claramente que qué quería, que no entendía su actitud. Me empezó a decir una serie de cosas que todavía me acuerdo como si fuera ayer, como que era la mujer de su vida y que me quería por encima de todo. Que nunca habrá nadie como yo, y que soñaba todos los días conmigo porque nunca había sido tan feliz como a mi lado. Mi primera reacción fue rechazo total, no podía permitirme volver a esa historia, ya estaba cerrada y para mi no había nada que hablar. Pero él siguió insistiendo. Días y días. Llamadas, conversaciones larguísimas, y la verdad, noté que algo había cambiado. Poco a poco creo que fui volviéndome a ilusionar.

Pero él decía que quería ir despacio y no quería que nos precipitásemos…que debíamos ir poco a poco. A mi, la verdad, en un principio, me pareció bien. «Qué bien» pensé incluso. Pero pasaban muchos meses, hacíamos llamadas, videollamadas, hablábamos todo el día…pero nada de quedar. Y yo empecé a cansarme.
No quería eso, quería ir para delante o para atrás pero no estar así. Os voy a resumir a partir de aquí porque si no esta historia sería larguísima. Al final quedamos, fue estupendo, maravilloso, me volví a sentir tan enamorada como el primer día, y creía que él también. Quedamos varias veces, empezamos a hacer planes de futuro, viajes, ya sabéis. Me enteré de que tenía novia desde que lo habíamos dejado, y que llevaba a dos bandas desde que volvió a hablarme.
Estoy destrozada. No puedo ni levantarme de la cama. Y aunque sé que pasará, y que seré lo suficientemente fuerte para superar esto, necesitaba desahogarme por aquí. Gracias a quien lo lea.