En su momento leí que el ser humano debido a la bipedestacion se convirtió en semimarsupial y la «mitad del embarazo va fuera».
Así que con ésto y pensando que un bebé es un ser indefenso durante mucho tiempo, y que ven poco al nacer, lo más lógico y natural es que quiera a sus protectores continuamente muy muy cerca, y prefiera el tacto a cualquier otro sentido.
Él no sabe si te has ido a la habitación de al lado o a kilómetros, o si hay un león cerca para comérselo o no. Así que llorará cuando no te sienta bien cerca.
Lo bueno es que en breve ya empezará a jugar y estar solo más rato y te dará algo de margen, pero hasta entonces, cuánto más contacto, mejor porque más protección sentirá a tu lado y más confiará en vosotros como padres. Colecho, porteo y sobrevivir hasta que empiece a coger autonomía.
Disfruta todo lo posible. Pasa volando y en breve desearas de nuevo que quiera estar encima de ti acurrucadito.