Te entiendo perfectamente. Y lo que me fastidia no es que el regalo no sea de mi estilo, es que siento que no me escucha, porque yo expreso lo que necesito, lo que me gusta o un capricho que me apetece darme. Y cuando llega el día, decepción. Algo que no he pedido, que no es de mi estilo, que no es de mi talla… y yo, siempre me lo curraba mucho. Hablo en pasado porque ya paso. He aprendido a no esperar nada y él también porque ahora le regalo lo primero que pillo. Donde las dan…