Hola a todos. Me da un poco de vergüenza contar esto, pero es el único lugar donde creo que me voy a sentir segura, sin ningún tipo de pudor, gracias al anonimato que da este foro.
Os leo mucho y me encantan los consejos que dais, así que os vengo a exponer mi problema, que puede que os parezca una tontería, pero para mí es un problema.
Resulta que, por motivos hormonales, tengo el flujo vaginal bastante fuerte. No se debe a ningún problema infeccioso ni a nada malo, ya que lo he contrastado con mi ginecólogo, y me ha dicho que simplemente tengo el pH más ácido y, por tanto, el flujo un poco más fuerte debido a la actividad de mis bacterias.
No me causa ningún problema ni me afecta absolutamente para nada, salvo en la vida sexual. Al principio, mi novio me lo comía sin ningún problema, pero conforme ha ido pasando el tiempo y hemos ganado confianza, me ha confesado que tengo el olor y el sabor más fuertes que ha probado en su vida y que no le gusta hacérmelo.
Me lo ha dicho con todo el tacto posible, y yo le he explicado que soy consciente del problema, pero que no se debe a que yo tenga absolutamente ninguna patología, sino que mi flujo es así porque mis hormonas funcionan de esa manera y tengo un pH más ácido.
Lo comprende y le parece bien, pero desde hace un tiempo no baja al pilón, mientras yo sigo practicándole sexo oral de la misma manera.
A ver, que lo entiendo, pero que un pene tampoco huele a rosas, y yo me lo como sin hacerle ascos. Me siento como una apestada, y aunque no me ha dicho en ningún momento que vaya a dejar de hacerlo nunca, por su actitud y por el tiempo que lleva sin bajar ahí abajo…
Sinceramente, no sé qué hacer, porque es una práctica que me gusta mucho, y tener que renunciar a ella por esta putada es bastante jodido.
No le puedo obligar a que haga algo que no quiere, pero yo sí que se lo hago a él, y jolín, no es que esté enferma ni que tenga nada, simplemente que sabe un poco más fuerte de la cuenta. ¿Tan insoportable resultará?
