Mi pareja come fatal, todo el tiempo que hemos estado saliendo a comer fuera, está claro que siempre elegimos menús muy diferentes. A mí me preocupa la salud y alimentarme de forma correcta y él tira de comida basura, siempre que puede, de pizza, de hamburguesas y de todo lo que es poco saludable.
Hasta ahora, cada uno de nosotros vivía con nuestros padres, por lo que, aunque veíamos esas diferencias tampoco nos afectaba demasiado, porque buscábamos un restaurante que tuviera ambas cosas y listo. Pero ahora nos hemos mudado juntos hace un mes y me ofende bastante que no quiera comer nada de lo que cocino porque dice que es comida para ovejas.
No tiene sentido vivir en la misma casa y no poder compartir una misma comida. Cuando él, cocina, yo me como lo suyo, aunque sea pasta, Risotto o una hamburguesa, pero intento cocinar más veces yo para que eso no se convierta en una rutina, lo que me fastidia es que me mate a cocinar, buscando ideas que creo que le puedan gustar y aún así terminé haciendo ese gesto despectivo con la cara cuando lo ve y ni siquiera lo pruebe, se limita a hacerse un sandwich o a comer patatas con una cerveza.
No creo que haya solucionado esto, pero si se os ocurre algo, estaré encantada de escucharlo, porque me encantaría encontrar ese equilibrio en el que ambos estemos cómodos.
