Hola chicas, necesito puntos de vista desde fuera, por eso escribo. Ojalá alguna de vosotras me deje su opinión.
Hace un año estoy saliendo con un chico de Madrid, que es la ciudad donde yo trabajo. Tanto él como yo estamos empezando la treintena y vivimos en pisos compartidos. Pero con el covid, mis dos compañeras de piso se largaron y desde entonces el casero no se atreve a buscar inquilinos por miedo al corona o a meter a desconocidos que hagan movidas raras. Así que llevo prácticamente un año sola allí. Por otro lado, con el estado de alarma primero estuve en ERTE y luego me reincorporé pero desde casa (bendito teletrabajo). Y con esa situación, pues me volví al pueblo a casa de mis padres, que es donde más ahorro y donde mejor estoy.
La cosa es que, como estoy saliendo con este chico y lógicamente le echo de menos y tal, cuando me deja el confinamiento me vuelvo a Madrid y me pasó allí meses. Es decir, me vuelvo básicamente por verle a él. Él trabaja mucho pero aun así se viene bastante a mi casa, suelo dormir con él unas cuatro noches mínimo a la semana. De momento no hablábamos de vivir juntos porque llevábamos poco tiempo y la situación con la pandemia es incierta, pero tenemos una relación estable y él está muy implicado.

Pero entonces su compañero de piso dio positivo en covid justo uno de esos días que él estaba en mi casa, y ya se quedó conmigo para no contagiarse. Lo que en principio iban a ser un par de semanas se convirtió en dos meses. La convivencia estuvo bien, no hubo problemas y yo me acostumbré a vivir con él. No tengo queja, vaya, somos compatibles.
Por razones de peso tuve que regresar a casa de mis padres, y ese fue el momento en que él se volvió a su piso compartido. Yo ya le había dicho que se mudara conmigo a mi casa, además las otras habitaciones están vacías y podría alquilar una de ellas en plan estudio y para tener cada uno su intimidad. Me parecía lo lógico. Aunque mi piso es un poco cutre, al estar viviendo juntos ahorraríamos y podríamos buscar algo mejor para mudarnos juntos.
Pero a él no le convence. La razón de que «llevamos poco tiempo» del principio ya no me sirve, porque ha estado dos meses viviendo conmigo. Así que ahora dice que no quiere hacer dos mudanzas, que para qué se va a venir conmigo. Que mejor cada uno en su casa y buscamos algo y ya nos mudaremos. Pero no ahora, que soy una cagaprisas. Y que los precios están muy altos y quiere esperar a que bajen. Y que mi piso no le gusta.
Yo la verdad que me he cabreado y le he dicho que parece que está buscando excusas y que alguna otra razón tiene que haber, porque es que ya ha estado dos meses en mi casa, además porque él quería. Que se volvió a su piso porque yo tuve que irme a casa de mis padres, si no ahí seguía conmigo.
Y él es como que no valora mi esfuerzo. O sea, yo me voy a Madrid básicamente por él (vivo allí por temas laborales, casi no tengo amigos. Y las que tengo con la pandemia se volvieron a sus lugares de origen). No se da cuenta que cuando él no está conmigo yo estoy allí en el piso sola, que lo único que hago es teletrabajar y dormir. Es que hasta me sienta mal que se quedara conmigo porque el compañero estaba con el coronavirus, pero luego adiós. Como si se aprovechara de mí mientras le conviene.
¿Vosotras qué pensáis de todo esto? ¿Será que es verdad que soy una cagaprisas? ¿O tengo razón en que hay algo raro, como que se justifica para no vivir conmigo? Es que me da la impresión de que duda y creo que necesito a un hombre que esté seguro de que quiere estar conmigo, pero no sé si es cosa mía o no.
Muchas gracias y disculpad el tocho.