Dilema navideño al canto… Resulta que mi sobrino al que adoro está saliendo con una chica que es militante de un partido político que no comparte para nada mis valores. Y claro, con las fiestas a la vuelta de la esquina, yo no quiero que venga a la cena de Navidad. No es por él, es por ella y las ideas que representa, que me tocan las narices.
Mi hijo es gay y va a venir con su pareja, y por respeto a él no quiero tener a nadie así comiendo en mi casa.

Mi marido piensa que estoy exagerando. «Es solo un día», me dice, pero yo ya lo veo una cuestión de respeto a nuestro hijo y nuestros valores. Dice que tengo que ser más tolerante y pensar en la familia, en la unión y todo eso. Y yo entiendo el punto, pero una cosa es la familia y otra muy distinta compartir mesa con alguien cuyas ideas van en contra de todo lo que tú respetas.
Así que ahora estoy en esa encrucijada de querer pasar una Navidad tranquila y a la vez no crear un drama familiar. Porque claro, si digo que no venga, se arma la de dios, y si digo que sí, la que no va a disfrutar soy yo.
Yo quiero mucho a mi sobrino, pero hay límites que me cuesta cruzar incluso en Navidad. Necesito un consejillo!