A ver, una cosa es llevar a un compañero un día puntual, o llegar a acuerdos con los que ambos estén cómodos. Pero dejando esas situaciones de lado, un coche es algo personal, supone un gasto muy grande tanto a la hora de comprarlo como a lo largo del año en tema de mantenimientos, seguro, impuestos, probabilidad de tener un accidente y todos los dolores de cabeza que supone… no es solo en gasolina.
Teniendo en cuenta eso, que menos que tener el derecho de decidir si quieres llevar a alguien o no sin que nadie te juzgue por tu decisión, es que faltaría más, me gasto una pasta y encima no puedo tener la libertad de disfrutar yendo sola en mi coche? Si a alguien le molesta que no le quiera llevar, que coja y se compre el un coche y haga de taxista de toda la empresa, a ver si le parece tan buena idea. Y aquí las malas personas son las que tienen la cara dura de ponerte en un compromiso y creerse con el derecho de decidir sobre tu coche, tu tiempo y tu vida, es que vaya jeta.
Si no te atreves a decirle que no, busca una excusa, que cuando sales del trabajo vas a hacer recados y no directa a casa, que vas al gym, a casa de tu madre… lo que quieras, pero no dejes que se aprovechen.