Yo creo que ambos os equivocáis en cosas:
Tú te equivocas en decirle por qué sus amigos no son buenos amigos. Él tiene sus propios parámetros y si no le importa esa amistad de solo fiesta y le interesa/compensa, pues él verá.
Él se equivoca en juzgar como un gesto egoísta que tú no quieras participar de algo que no compartes. No tienes por qué tragar con cosas que no te parecen bien (su interés hacia tu marido). Bastante haces con dejarles ese tiempo para ellos en la que también es tu casa.
Y estoy totalmente de acuerdo con todas las que dicen que sea tu marido quien se encargue de preparar y dejar todo como estaba.
Añado que podríais dejar esto como un acuerdo a futuro: quien no quiera estar en alguno de esos eventos tiene derecho. Y cualquiera de los dos puede invitar a quien quiera siempre y cuando la casa se deje por el anfitrión en perfecto estado y sea quien la prepare.
Así quizás alguna vez también puedas usarla a solas con tus amigas, si es que te apetece.