Hola chic@s,
llevo con mi novio cerca de 1 año de relación, una relación que considero maravillosa y en la que me hace sentir muy bien, ya que es un chico cariñoso, divertido, atento,… Pero hoy me ha dicho que, tras muchos años fumando marihuana a diario, quiere dejar de fumar.
En primer lugar, aclarar que yo no fumo porros a excepción de algún fin de semana suelto, para divertirnos juntos y reírnos un rato, pero no me gusta la sensación de estar «colocada» en mi vida diaria. Fumé porros de adolescente y esa fue una razón de peso para dejarlos.
Y en segundo lugar, me gustaría explicaros el porqué no me hace ninguna gracia la idea de mi novio… Y es porque le conozco muy bien y se va a poner irritable, de mal humor, ansioso,… él mismo ha admitido que si se pone a dejar de fumar sabe que durante una temporada va a estar insoportable. Y siento que eso va a afectar a la relación y tengo miedo…
Porque aunque yo me considero una persona muy paciente y sé que le apoyaré en todo y entenderé sus ratos de mal humor, también sé que él de por sí, aún fumando, es una persona de poca paciencia, a veces innecesariamente directo y que tiene un trabajo muy muy estresante que hay días que lo amarga inevitablemente.
Pero a pesar de que tenga algún día peor que otro, fumar le relaja y le cambia mucho el ánimo. Y también su forma de ser conmigo. Y no me malinterpretéis, me trata siempre bien, esté colocado o no, pero sí es cierto que cuando fuma es más cariñoso, conectamos más, tenemos conversaciones más profundas, un sexo increíble,… Y temo perder eso.
Temo varias cosas: por un lado , que en el proceso de dejar esa droga él se ponga excesivamente insoportable, ansioso, desarrolle ira debido al «mono», etc y nuestra relación no lo resista. Por otro, que sin fumar sienta que no me quiere tanto o comience a aburrirse conmigo, o cosas similares… Y por otro, yo me enamoré de él así: con su forma de ser actual… y su forma de ser y comportarse es el resultado de momentos «sobrio» y momentos «colocado», y el equilibrio entre sus dos estados me encanta , ya que sabe cuando es el momento y el hecho de fumar no le efecta ya en exceso, por lo que no interfiere nunca en situaciones diarias o que requieran estar al 100%.
A pesar de lo que expongo, me siento una egoísta total porque todos sabemos que consumir marihuana no es saludable y que una novia «normal» debería animarle y apoyarle en esta decisión, debería alegrarme por él… Pero es que no me nace. Se lo he dicho, que la idea no me entusiasmaba pero se lo ha tomado a broma… Además, seguro que lo equilibra fumando más tabaco, que tampoco es sano, así que vaya remedio me veo venir vamos…
¿Creéis que realmente el hecho de que deje de fumar podría romper una relación? ¿que alguno de nosotros puede desenamorarse? Y a pesar de esos riesgos… ¿soy mala por no animarle en su objetivo?¿será que no le quiero tanto como pensaba?
Gracias por leerme, necesitaba desahogo y también necesito opinión…