Pues eso, la relación con la mujer de mi hermano es muy tensa y no sé qué hacer. Normalmente mi opción en estos casos es pasar y tener una relación fría, pero tengo unos sobrinos muy majos y no puede ser en este caso.
Ella es una hippie sonriente que se lleva aparentemente bien con todo el mundo, pero a mí no me traga y se le nota, aunque sospecho que no es consciente y en su cabeza es súper buena. La cosa es que hace cosas como corregirme cuando hablo; lo irónico es que tengo un doctorado y he trabajado redactando y corrigiendo, pero ni soy una nazi del lenguaje ni hablo igual que escribo. Tengo otro hermano que comete faltas peores, pero él le cae bien y no le corrige. Cualquier cosa que haga, le saca peros. Un día le hice unos juguetes de ganchillo a mis sobrinos y me puso cara de asco, no me dio ni las gracias. Otro día me puse a ayudarla con una cosa de trabajo, y me dijo que iba muy lenta, en otra ocasión le hice una entrega y cuando avise de que estaba, me contestó: «Ah, vale», literalmente. Yo nunca hago cosas así. Un día hizo tortitas y las carbonizó, y en vez de humillarla, dije que no pasaba nada. Se le dan bien las cosas manuales y no tengo problema en reconocerlo y decírselo.
Otra cosa que me duele es el trato tan distinto que da a su familia y a mí. Mi madre y yo somos las primeras para cuidar a los niños porque su madre pone muchas condiciones. Pero cuando pido pasar un rato con los niños de ciento a viento, nunca me dejan, se justifican como si vivieran en Laponia. En este año le comenté a mi hermano que por qué no íbamos al cine un día, y no se organizaron porque según ellos es muy difícil organizar cosas fuera de su zona -viven a 40 min-. En estas navidades sin embargo no han tenido problema para venir a la ciudad al teatro con la sobrina de ella un día y con un amigo de ella otro día. Sólo vienen a vernos cuando necesitan canguro.
Mi amiga y yo hemos llegado a la conclusión de que es por envidia, porque mis sobrinos me adoran y para ella la maternidad es su vida y no acepta que haya otras figuras que los niños quieran, sobre todo porque no le gusta mi personalidad.
Aunque me duela, ya he aceptado que no voy a tener manera de ver más a mis sobrinos porque no puedo obligarlos a venir, pero estoy harta de su manera de ser desagradable sólo conmigo. No sé qué hacer para llevarlo mejor, cuando estoy con ella no me sale hablar ni me apetece relacionarme con ella. Me obligo, pero es muy tenso.
