Hola, chicas. Es la primera vez que escribo en este foro, pero es que estoy un poquito desesperada.
Os pongo en contexto: hace cuatro años, mi mejor amiga (Vicky) y yo teníamos planes de irnos a estudiar juntas a la capital. Por desgracia, las dos veníamos de familias muy humildes que no se lo podían permitir, así que nuestra única esperanza era la beca. Habíamos conseguido reunir casi la misma cantidad de dinero, pero los padres de Vicky se lo tuvieron que gastar en movidas de última hora y su presupuesto se redujo a 1000€. Por motivos ajenos al dinero, yo cambié de opinión y al final me quedé en mi ciudad, pero Vicky, que acababa de echarse novio, se montó en un blablacar con él y sí se marchó.
A estas alturas, imagino que estaréis pensando lo mismo que pensaba yo entonces: «¿Cómo te vas a la ciudad más cara de España con una mierda de presupuesto?» Como era de esperar, el dinero se gastó pronto y ni Vicky ni su novio encontraban trabajo. Además, sus padres no podían prestarles nada porque ganaban lo justo para mantener su casa.
Llegados a este punto, lo lógico era que Vicky volviera a su casa con su familia, pero en sus planes no había cabida para eso. Hubo una temporada que me hablaba a diario para decirme que no podía pagar el alquiler, que no había hecho la compra, que no le salía curro, etc. Cuando ya me dijo que no podía ni permitirse el ticket del metro para ir a clase, yo misma me ofrecí a prestarle dinero. La cantidad no era muy grande, pero tenía 3 cifras y al menos le sirvió para pasar el mes. Esto ocurrió en septiembre de 2019. No voy a decir que yo no quisiera dejarle el dinero, a fin de cuentas salió de mí. Pero en mi casa siempre hemos tenido el pensamiento de que no hay que mezclar amistad y dinero, y la sensación que tenía en el cuerpo no me gustaba demasiado.

Vicky me prometió que me lo devolvería en cuanto pudiera. Pero llegó 2020. Ella había encontrado un trabajo en el que le pagaban una miseria y con el confinamiento se quedó en el paro otra vez. Obviamente, yo no le mencioné nada del dinero hasta el verano, que ella encontró otro trabajo y me mencionó en un audio que me lo tenía que devolver. Yo ya lo había dado un poco por perdido, así que le dije que por favor sí, pero la conversación siguió y ni me pidió el número de cuenta ni me hizo la transferencia.
Ahora vuelve a tener otro trabajo, otra pareja y otra casa. No cobra demasiado bien, pero se mantiene a medias con su pareja y le da para vivir. Además, han pasado ya dos años. Yo no lo necesito urgentemente, pero es mío y ahora que yo también me he independizado, no me vendría nada mal. El problema es que no sé cómo sacarle el tema porque me da vergüenza. ¿Qué haríais en mi lugar?