Buenos días chicas, lo pongo aquí porque tengo una ansiedad que no puedo más con ella.
Resulta que en noviembre, tras casi un año sin encontrar trabajo de nada entré como becaria en una empresa de lo mío gracias a una amiga de la carrera, que también es becaria en este mismo sitio, del que no quiero dar muchos detalles por si alguien de allí lee este post.
Fijaos si me alegré que casi lloro, era ya mucho tiempo sin trabajo y en mi casa como mis padres llevan trabajando sin que les falten las ofertas de trabajo desde los 18 sin parar, pues bueno, no eran muy comprensivos con mi situación, ya que con 26 años debería de tener más experiencia laboral según ellos.
Bueno, lo dicho, me contrataron por seis meses, con la posibilidad de pasar en mayo a contrato de prácticas durante otros seis meses y ya una vez pasado un año en total, si eso contratarme en jornada reducida como empleada empleada. Admito que me desmotivé un poco porque no pensé que sería tanto tiempo hasta tener un contrato laboral en condiciones pero como solo tenía tres meses de experiencia de lo mío, también de becaria, pues me di dos meses y a partir de ahí buscar trabajo mientras seguía en esto.
Y me diréis, ¿Cuál es el problema, si esto es lo normal? Mi jefa, mi jefa es el problema. En el departamento donde yo estoy somos dos, ella y yo, al principio pensé que era maja, porque parece una persona simpatiquísima, pero es de esas que te apuñalan por la espalda, y tengo la sensación de que me hace el trabajo imposible, sobre todo desde hace tres semanas. Para que tengáis algún ejemplo, ella tiene una radio y le gusta escuchar música o las noticias hasta las once; por mi parte sin problema porque aunque me desconcentro, si no hay mucho trabajo o éste no es de redactar informes sino de hacer…pruebas como de laboratorio que se realizan en el despacho, pues sin problema. Pues lleva tres semanas que ha cogido la costumbre de, sabiendo que hay días que es todo trabajo de redactar y demás en gran cantidad y de forma urgente, pone la música hasta las cuatro de la tarde, que es cuando se va.
He intentado pedirle que por favor la apague hasta que termine los informes si no le importa, si le digo esto me ignora y no apaga la música. Me ha encasquetado marrones bien gordos, y por marrones bien gordos me refiero a que ella sabía que venían a inspeccionar la empresa y desapareció toda la mañana alegando que tenía una reunión que luego no era así, estuvo tomando café con una compañera del trabajo. Hará cosa de un mes estuve cuatro semanas trabajando sobre una lista para obtener un certificado que nos daría renombre entre los clientes y como esta mujer no me dijo que hiciera capturas de pantalla a lo que me aparecía en el ordenador (hay que usar el programa de la empresa), ahora tengo que repetirlo todo a más tardar para principios de la semana que viene porque esta mujer se fue a otro departamento a pedir que cambiaran los datos con los que trabajaba porque sí, sin dar ningún motivo. Aparte de esto hay más cosas, como que el programa que hay que usar para hacer como el 90% de las cosas va mal, pero bueno, como todos los programas informáticos de cualquier sitio de trabajo y como decirlo, mi jefa no tiene el programa porque como va mal, se lo desinstaló de su ordenador. Su excusa es que no puede tener el programa porque su ordenador el portátil, pero hay otra becaria que usa portátil y lo tiene instalado así que no se sostiene.
Adivinad quien hace todas esas cosas que requieren del programa o quien paraliza su trabajo para sacarle datos en los que necesitas usar el programa. También, el otro día vi que me esta poniendo funciones que no son de nuestro departamento, todo esto para que la responsable del verdadero departamento encargado no sufra, que tiene mucho trabajo, pero ¿yo no lo tengo o qué? Me veo obligada a llevarme trabajo a casa porque no deja de mandarme cosas para ayer, y de verdad entiendo que esta es la realidad de muchos trabajos, pero lo acompaña con amenazas de que si el trabajo no sale a mí no se me renueva e insinuaciones de que no hago nada durante la jornada laboral. Ha habido varios días donde me obligó a continuar trabajando durante mi hora de comer; esto no lo ha hecho más porque varios empleados se dieron cuenta y debieron de darle un toque. Los días que está de malas no me habla ni me dice nada, lo que me tenga que decir me lo escribe por correo, estando sentada enfrente mía.
En fin, en resumen, porque me he enrollado mucho, trabajo como una mula, me habla mal, porque cuando me pilla un error, se va dando portazos y no me habla en unas tres horas, y yo no veo que merezca la pena estar así cuando pienso que no me van a renovar ni nada. Estoy muy desanimada y estoy llegando a un punto en el que me dan retortijones el solo pensar de ir a trabajar al día siguiente.
Gracias si has llegado hasta aquí.