Tengo 31 años. Mi ex pareja me dejó en noviembre después de una relación importante en la que yo pensaba que íbamos a acabar viviendo juntos y formando una familia. La ruptura me rompió muchísimo. No exagero al decir que han sido los meses más duros de mi vida: ansiedad, tristeza, lagunas mentales, muchísimo dolor. Sentía que se me había roto el proyecto de vida que tenía en la cabeza.
Con el tiempo he ido entendiendo cosas de la relación. Hubo mucho amor, pero también me hizo sentir pequeña, insegura y muy dependiente emocionalmente. Yo tenía muchísimo miedo al abandono y creo que eso me hizo aguantar dinámicas que no me hacían feliz. Aunque lo he echado muchísimo de menos, también sé que no era feliz del todo y que perder mi paz por una relación ya no quiero volver a hacerlo.
He hecho mucha terapia y siento que he cambiado muchísimo. Me quiero más, estoy más tranquila, tengo mi vida, mi casa, mi rutina, y cada mes me siento un poco mejor. Sigo pensando en él a veces y algunos días lo echo mucho de menos, pero ya no desde el mismo lugar.
El problema es que ahora, meses después, he empezado a conocer gente y estoy confundida. Hay un chico que me gusta pero vive lejos, otro que me ha tratado increíble y me adora pero me ha agobiado muchísimo por la intensidad, y me he dado cuenta de que quizá todavía no estoy preparada para una relación. A veces siento ilusión y otras veces solo quiero estar sola y proteger mi paz.
No sé si estoy cerrada emocionalmente, si aún sigo demasiado marcada por mi ex o si simplemente estoy aprendiendo a no conformarme. ¿Os ha pasado algo parecido después de una ruptura importante? ¿Cómo supisteis cuándo estabais realmente preparados para volver a abrir el corazón?
