Hola, más que nada necesito desahogarme. En Abril, cuando estabamos en cuarentena empecé a hablar con un chico (mi vecino, quién siempre me había gustado), empezamos con el tonteo de vernos (nos separa una valla… ya que los dos vivimos en el campo).Cuando ya pudimos empezar a salir comenzamos a quedar casi a diario. Cuando llevábamos casi 4 meses viéndonos, empecé a ver cambios en él y le pregunté que que pasaba, el me comentó que habíamos ido demasiado rápido y que necesitaba que fuéramos más despacio, dejándonos llevar. Yo le entendí porque había habido momentos en los que yo también me había agobiado y decidí bajar el ritmo, el problema es que después de unos meses, ese ritmo a mí ya no me bastaba y necesitaba más, porque sentía que nos habíamos estancado y que él cada vez se alejaba más.
Al notar que esa situación no me estaba viniendo bien porque a mí ya me gustaba mucho, decidí que dejáramos de vernos. Él lo entendió, es más, pareció comportarse frío pero a los días ya estaba enviándome mensajes para vernos del tipo: si quieres una cerveza pásate por mi casa. ¿te apetece que nos echemos un cigarro en mi puerta?. Acércate a la valla y nos vemos un rato. Solo me hablaba para enviarme esos mensajes o para decirme que me había visto. Yo necesitaba alejarme, así que nunca acepté ninguna de sus ¨invitaciones¨.

Un mes y medio después (justo cuando ya empezaba a sentirme mejor) acepté vernos, mi intención era hablar como amigos pero terminamos besándonos. Después de eso nos hemos vuelto a ver y a hablar pero nunca ha pasado nada, aunque yo noto que él lo intenta, pero soy yo la que se muestra fría.
Mi problema es que he vuelto a estancarme y a tener esos pensamientos de volver a intentar ¨algo¨ pero no quiero volver a sentirme mal y me encuentro en mitad de un ¨quiero olvidarte pero me es muy difícil¨, aún más cuando vivimos tan cerca. Solo necesitaba contar como me siento, gracias por leerme.