Al ver tu post pensaba que el niño sería violento, tirano, egoísta… y su «crimen» es ser introvertido.
´
Aunque parece que esta parte del mundo está hecha para la gente extrovertida, los introvertidos también existimos y no hay nada peor que forzarnos a sonreír, a hablar con la gente cuando no queremos o ser sociables cuando no lo somos. «En casa no somos así» pues lo siento pero tu hijo sí lo es y como madre deberías aceptarlo. Seguramente tu hijo sea más sensible y perceptivo que los demás, tenga intereses profundos y un gran mundo interior, pero como no es extrovertido no lo valoras. No sonríe ni habla a menudo, por lo tanto te cae mal.
La confianza con alguien introvertido se gana poco a poco, respetando su espacio y sin forzarlo o obligarlo a ser de otra manera. Si se abre con sus amigos y contigo no, es que ellos lo han respetado y tu no. No hay otra.