La única idea factible que veo es que entre tu hermana y tu guardéis todo el dinero posible y os alquileis un par de habitaciones o un piso entre las dos.
Créeme, no se sentirá muy sola porque la tendréis cada dos por tres en vuestra casa o llamándoos por teléfono.
Te lo digo porque he pasado por lo mismo y cada vez iba a más hasta acabar con mi madre maltratandome psicológicamente y mi padre físicamente.
Porque su casa, sus reglas.
Con 29 años, cuando me levantó mi padre la mano para darme un guantazo, hice las maletas y me fui.
Lo mejor que pude hacer porque he ganado muchísimo, sobre todo en salud.