Buenos días, bonita.
Bueno, te comento desde mi experiencia. Yo me he llevado toda la vida luchando contra los kilos de más. Comenzaba una dieta y ejercicio y la dejaba porque no veía resultados y eso me desmotivaba. Mido 1.65 y he pesado hasta 87 kilos.
No sé si es tu caso, pero te comento lo que me pasaba a mí. Yo de siempre he tenido mala relación con la comida: me refugio en ella cuando me da ansiedad. Y he ido haciendo dietas en las que adelgazaba y volvía a engordar porque me desmotivaban porque no veía resultados en la báscula.
Vamos a ver, todos sabemos que comer saludable y hacer ejercicio es bueno para nuestra salud. Imagina que por temas que escapan a tu control, no puedes adelgazar lo que quisieras, ¿seguirías el resto de tu vida sin comer saludable y sin hacer ejercicio? Creo que no te beneficia en nada.
Entonces, lo que te propongo es que comas saludable sin pasar hambre ni ansiedad y que hagas ejercicio de forma que no te suponga una fuente de estrés (porque, sorpresa, el estrés segrega hormonas que nos llevan a engordar, ¡yupi!). Comer saludable sin que sea un suplicio implica que si una semana te surge salir dos veces con amigos, no te cortes y la comida no sea un problema. Tienes el resto de tu vida para compensarlo, porque, claro, el cambio de hábitos tiene que ser algo de por vida, y por tanto llevadero (nada de una dieta de pasar hambre y ansiedad, porque eso es insostenible).
Luego, mi segundo consejo es que, aunque suene absurdo, no quieras perder peso. Haz todo lo anterior porque quieres llevar una vida más saludable. Así, pierdas peso o no, siempre habrás cumplido tu objetivo de llevar una vida más saludable y no te sentirás decepcionada contigo misma (te lo digo porque yo solía castigarme mucho por no ver el fruto de mis esfuerzos en la báscula).
Y, tercero, porque ya he escrito todo lo demás, pero es el primero en cuanto a importancia: quiérete mucho y más. Eres una persona compleja, no una foto. Seguro que tienes muchas más cualidades y cosas buenas.
Pensarás que vaya consejos de mierda, pero te puedo asegurar que llevo toda la vida luchando contra los kilos y ahora estoy mejor que nunca. Me quiero más. Aún me queda camino, pero he perdido en dos años 20 kilos. Eso quiere decir kilo y medio cada dos meses (ya te digo que yo no me pesaba, eso han sido los cálculos que he hecho a posteriori), que por cierto hace un par de meses que no me peso. Imagina hartarte de hacer ejercicio y comer bien, para perder ese peso en dos meses. Obviamente, no veía resultados en la báscula, porque pierdo peso bastante despacio. Y por eso me desanimaba y volvía a mis hábitos tóxicos anteriores. Además, al empezar a hacer ejercicios de fuerza, se retienen líquidos para formar los músculos, por lo que, al principio no era solo que no bajaba de peso, sino que subía.
En resumen, haz el ejercicio que disfrutes (si no te gusta nada el deporte, no me digas que caminar escuchando música no eres capaz de hacerlo -sea el ritmo que sea, es mucho más ejercicio que quedarse en el sofá-), y haz una dieta que puedas llevar sin esfuerzo.
Pero lo más importante es que te quieras mucho. Y ya acabo el tocho. Sonará superficial, pero llevaba mil años queriendo hacerme un septum, que no me terminaba de hacer porque todo el mundo me decía que era el pendiente de las vacas. Me lo hice. Me corté la melena que todos adoraban que me llegaba por la cintura y me hice el corte de pelo que a mí me gustaba a pesar de que muchos me decían que me quedaba mejor el pelo largo. Y con esta tontería empecé a pasar de lo que la gente decía de mí, lo que me aumentó la autoestima muchísimo, al aprender a valorarme a mí por encima de la opinión de los demás.
En resumen, la clave está en quererte mucho y pasar de los demás, y hacer las cosas por el bien de tu cuerpo, que sólo tenemos uno y nos acompañará hasta el día en que muramos. Así que consérvalo saludable.
un saludo y perdón por el tochazo.