Me caso en octubre. Una boda pequeñita solo con la gente que realmente ha sido importante en nuestras vidas. Entre esa gente claro estaba mi mejor amigo. Llevamos más de 15 años de amistad. Hemos compartido todo: adolescencia, dramas, noches infinitas, rupturas, viajes… ha estado en cada etapa importante de mi vida. Hace un par de meses me dijo que no iba a poder venir. Que no tenía dinero y que entre el traje, el regalo, el desplazamiento, que no se lo podía permitir… Y me dolió pero lo entendí ya que sé que no estamos todos igual y que la situación económica está jodida para muchos. Él tiene trabajo pero es cierto que no es una maravilla. Le dije que lo importante era que estuviera, que no me importaba ni el regalo ni el traje ni nada, que viniera como pudiera, que solo quería verle allí. Y aún así me dijo que no, que no podía que lo sentía muchísimo porque me quiere un montón pero que no podía.
Pero llega junio… y ya ha ido a dos festivales. Y tiene entradas para mínimo otro más. He visto los stories, los outfits, las copas… Y me ha dolido. Porque entonces no es que no pueda, es que no quiere, o básicamente que tiene otras prioridades.
Y aquí es donde me entra la duda. ¿Tengo derecho a sentirme decepcionada? ¿A pensar que me ha fallado? Porque yo entiendo que cada uno decide en qué se gasta su dinero. Y quizá a él un festival le aporta más que venir a una boda. Pero entonces yo también tengo derecho a pensar que no soy tan importante para él como pensaba. Que nuestra amistad no vale tanto como yo creía.
Me siento tonta, sinceramente.
Y a la vez me siento culpable por estar tan afectada.
