Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Es una manía muy fea que tiene y ya no sé cómo decirle que me da un asco tremendo y que no me gusta que lo haga. Es que lo ha hecho siempre, desde que empezamos a salir.
A lo mejor estamos en un restaurante o simplemente comiendo en casa y es incapaz de decir: ¿me das un poco? No, tiene que meter cuchara o tenedor – la mano, en el peor de los casos- y coger un cacho.
¿Tan complicado es pedir? Para mí esto es una línea roja muy clara y lo que no entiendo es por qué él no lo entiende. Yo respeto sus límites y entiendo que haya cosas que a él le molesten pero que para mí no supongan un problema, ¿por qué él no puede hacer lo mismo conmigo?
Parece una tontería, pero estoy llegando a mi límite y me da miedo que ya no haya punto de retorno. Se lo he explicado por activa y por pasiva: que no me coja comida del plato, que me da asco. Pues nada. El sigue en sus trece. De verdad, ¿que hago?
