Quiero dejar claro que como muchas de vosotras estoy totalmente en contra del termino Body Count que tan de moda está últimamente especialmente entre la población más joven y como ciertos mensajes están calando en la sociedad pero no voy a ser hipócrita y quiero compartir mi experiencia con las mujeres más jóvenes del foro por si les puede servir para algo.
Desde mi adolescencia siempre he sido una mujer muy rebelde de las que no escuchan ni amigos ni familiares y que siempre ha considero que aunque no fuesen correctas mis elecciones me pertenecían a mi y mi vida la vivo como me plazca y sobre todo siempre con orgullo.
Disfruté como la que más conociendo a cuantos hombres me apeteció y sinceramente perdí la cuenta de con cuantos estuve cuando ya tenía 26 y fue precisamente en esos años cuando más activa he sido sexualemente. El problema vino con los años, sin darme cuenta hace unos 3 años se me despertó un instinto maternal que nunca había estado ahí, acababa de cumplir 32 años y parecía que todo lo que me rodeaba carecía de sentido si lo comparaba con la maternidad y lo que implicaba en la vida de las personas.
Por no alargarlo mucho, me puse a conocer ya seriamente al que era en ese momento un royo que terminó siendo mi pareja y uno de los mejores hombres que he conocido. Ahora después de 3 años de relación y convivencia hemos empezado la busqueda activa del bebé y como muchas ya sabéis es una fase que se disfruta mucho pero se vive con estrés. Pero para mi desgracia ahora estoy sufriendo una de las consecuencias obvias de esa vida anterior que tuve. Aunque por lo general mi pareja cumple en la intimidad queda bastante lejos de las experiencias que tuve con otros hombres y cuando esa intimidad es puntual semanal no hay mucho problema, pero ahora que estamos en faena varias veces al día durante la ovulación pues no puedo evitar darme cuenta de lo malo que es este sexo comparado con el que he tenido en otros momentos de mi vida.
No quiero que se me malinterprete, ni es culpa de mi novio ni tengo queja alguna con él, soy consciente que el fallo es mío por haber experimentado demasiado sin pensar en las consecuencias, sin pensar que tarde o temprano habría en mi vida un único hombre que con cada persona que pasaba por mi cama tenía más papeletas de ser insuficiente ya no solo en el aspecto sexual sino en varias facetas por la simple estadística (Es imposible que un hombre sea el mejor del mundo en todo).
Ya es tarde para mi, esto es lo que he elegido y esta son las consecuencias de mis actos, solo espero que otras decidaís lo que queraís pero al menos sabiendo como acaba el camino que previamente yo recorrí.
Nadie quiere decirlo en voz alta, pero cuantos más hombres pasan por tu cama más difícil es que el definitivo esté a la altura
