Hola chicas.
Vengo aquí porque tengo algo que compartir, no por pedir consejo ni mucho menos (porque me temo que me vais a acribillar), sino por soltarlo y ya.
Hace unos meses, en febrero o así, mi madre me llamó, le habían encontrado un bulto y le iban a hacer unas pruebas,entre ellas una biopsia. Le dije que pediría permiso en el trabajo para ir con ella (vivimos en comunidades diferentes). De allí a un par de semanas me llama, me dice que ya le hicieron las pruebas y la biopsia, que ya le dieron los resultados y es cáncer. Yo me molesté un poco porque no me avisó ni cuándo le iban a hacer la biopsia ni cuándo le daban los resultados. Bueno, en esa tesitura no podía enfadarme con ella.
Os cuento, mi relación (y la de mi hermano) con mi madre es muy muy particular. Toda la vida nos ha manipulado emocionalmente, siempre nos recalcaba (cuando discutíamos) que somos muy malos hijos porque ella renunció a su vida por nosotros (fue madre joven, con 14 años). Siempre que hace algo mal nunca se lo puedes recriminar porque salta con el típico «no me hables así que no estoy bien, estoy pasando por un mal momento». Cuando he querido enfrentarla por sobre cómo me he sentido toda mi vida con sus manipulaciones, ha sido ella la que se ha enfadado, porque soy una mala hija, una desagradecida, que no valora ni respeta a su madre. Y siempre SIEMPRE, tengo que pedirle yo perdón a ella.
A lo que viene mi post es a lo siguiente. Estábamos pendiente de la operación para quitar el bultito y después empezar tratamiento por lo del cáncer. Le habían programado, según me dijo, la operación para esta semana. La semana pasada me ha llamado por teléfono, me dijo que tenía cita con el oncólogo y el urólogo y que la habían mandado ir en ayunas. Bueno, como siempre, le dije que me llamase cuando saliera para ver qué le decían. Y me llamó dos o tres horas después para decirme que la iban a operar allí y ahora. A mi me costaba creerle lo que me estaba contanto porque era surrealista. Estuvo cinco horas (CINCO) sin darme señales de vida, yo preocupada llamando porque quedó en avisarme de si finalmente la operaban o no.

Después de esas cinco horas me manda un audio «despertando» de la anestesia, que supuestamente ya le habían hecho todo y ya estaba en un «box de recuperación». Os juro que llamé a todos los hospitales de su comunidad, preguntando por ella, a todo su entorno y nadie sabía darme noticias de ella. Yo me alteré bastante, y cuando conseguí hablar con ella estaba muy angustiada e histérica. Ella me decía que por favor no le hablase así, que estaba muy débil y cansada de la operación, y que no le gritase que estaba en un hospital y se escuchaba todo.
Según ella, había ido sin nadie al hospital pero media hora después de la operación llegó su novio. Total, que yo la llamaba para que me mandase un justificante para poder cruzar de comunidad, y no me cogía, por lo que llamé a su novio. Cuál es mi sorpresa cuando su novio me dice que no está con ella, que la acababa de dejar en el trabajo.
Total, que esperé otras cinco horas para que me llamase mi madre y pedirle una explicación. En total desde que «entró en la consulta» hasta que me llamó para explicarme el circo todo pasaron 14 horas, CATORCE. Esas horas estuve con el alma pendiendo de un hilo sin tener noticias de mi madre, sin nadie que me pudiese informar de nada.
La cuestión es que me llama y su explicación fue que no quería que yo fuese a la operación, que lo había hecho por protección, para que yo no sufriese (os recuerdo que fueron CATORCE HORAS). Yo me enfadé muchísimo, le dije que eso no se hacía, que era un chantaje y manipulación psicológica de libro. Que estaba harta, que de todo lo que me había hecho en la vida, esto era ya lo último que le toleraba. Ella insistía en que estaba en su derecho de querer pasar el proceso sola, y yo le dije que si, que claro que sí, pero que no hacía falta que me mintiera y hacerme pasar por todo aquello. Y le dije que si quería estar sola, pues perfecto, que por mi parte se iba a quedar sola porque yo ya no iba a estar para ella nunca más, y ahí empezó a darle la vuelta otra vez a todo.
Empezó a victimizarse, a echar balones fuera y a decirme que era yo quien la manipulaba a ella, y ahí ya le paré los pies. Y le dije basta, que ya valía de no hacerse responsable de sus actos. Que no puede hacer algo así y querer aún por encima que seamos los demás quienes tengamos que pedir perdón. Que hasta esa fecha yo tenía madre y ella una hija. Y ahí fue ya cuando me fui calentando y le dije que prefería saberla en un cementerio antes que viva y haciéndome todo esto. Que la próxima vez que la vea será en su funeral, que hasta entonces no quiero saber de ella. Intentó decirme que mejor porque prefería estar sola toda su vida, y entonces le dije LA FRASE. Pues «ojalá te mueras».
Me siento mal por esta frase, pero ya estaba tan fuera de mi que ni la pensé al decirla. Mi pareja estuvo conmigo durante la discusión e intentó pararme pero fue imposible.
En fin chicas, que geaicas por leerme.