Lo que no tiene ni pies ni cabeza es que alguien se plantee comprarse un piso con otra persona con la que ni siquiera ha convivido. Y lo mismo lo de ser madres. Paso a paso: primero convivir, luego piso, luego madres. Y si antes, o en el camino, te quieres comprar un piso tu sola, ¿cuál es el problema? Ninguno. Si la relación avanza y decidís compartir ese piso tu novia te paga su parte, o lo vendéis y compráis otro en común.
Yo me compraría ese piso y, lo demás, paso a paso.