Eso de cuanto más primo, más me arrimo… pues tal cual.
Este verano se casó una prima mía y se montó una boda con más de 300 invitados. Un locurote tela. A mí me gusta más un sarao que a un tonto un lápiz así que disfruté como hacía tiempo. Y no sé de qué manera terminé perreando hasta el suelo con un tipo de lo más curioso. No me sonaba pero de nada de nada que yo lo que me imaginé era que el tío curraba con el novio de mi prima o algo y entre las bebidas y el momento pues nos pusimos a tontear bastante.
Después nos fuimos de la pista, se vino un rato fuera conmigo a tomar el aire, estuvimos hablando y poco más. Que terminamos dándonos los números de teléfono pensando en quedar porque él está de vacaciones por la zona hasta final de mes y podíamos planear algo juntos.

Idea maravillosa de no ser porque al día siguiente de la boda me llamó mi madre toda indignada porque fíjate que me había puesto a bailar »reguetón» con el primo de Cáceres y que menudo espectáculo. Resulta que el tío es hijo de la prima de mi abuela, que siendo francos debemos tener apenas un 0.001% de adn similar, pero que no deja de ser mi primo. A mi madre le dije que no exagerase, pero ahora que lo sé no sé si es buena idea quedar con él. Más que nada porque sé que habiendo el feeling que había pasará algo pero seguro y no sé hasta que punto estaría bien.
Lo que está claro es que él tampoco me identificó como su prima, me ha escrito hoy preguntándome si he resucitado y no he sido capaz de decirle todavía nada, no sé si preguntarle si sabe que somos familia o pasar y seguir con lo planeado como si nada. ¡Vaya cacao! ¿Qué haríais vosotras?
¡Gracias lovers!