Pues mira, yo no soy madre, ni quiero serlo pero si algo tengo claro de las parturientas de mi alrededor es que, el momento de llegada de un bebé no es sólo «bonito», también tiene sus historias malas y a pesar de que las visitas, a veces son de ayuda, la gran mayoría de veces no lo son. Son un puto estorbo!! Por qué lo que para los demás es una «ayuda», para tí pueden estar rompiendo parte del vínculo que se tiene con la llegada del bebé y eso, a la larga, será un problema.
Yo te recomendaría que esa etapa la vivieras sola. Tú, tu marido y tú hijo! Que va a ser difícil? Si, pero con el tiempo lo agradecerás. Las visitas se hacen en casa, nada de hospitales (soy anti visitas a hospitales por qué mientras una no tiene ganas ni de vivir por dolores y demás, la gente se pasea como Pedro peor su casa) y en casa se empezarán cuando los padres ya estén un poco más «acostumbrados» a la nueva rutina (mínimo a los 15 días). Es un momento íntimo para padres e hijos, los demás, sobran! Y sobretodo!!!!!!! Visitas concertadas. Nada de que la gente aparezca en tu casa sin aviso de un tiempo prudencial, por qué tenemos la mala costumbre de aparecer en las casas de los demás sin pensar en cómo se pueden sentir. Avísame con un par o tres de horas de antelación y te diré si puedes o no venir. Y así también te dará tiempo a tí, de tomarte esa visita con más calma.
Suerte!