Dilema que me deja bastante intranquila, y además seguro que os suena: Chica conoce a chico, los dos para quedar lo tienen crudo por el virus y el cierre perimetral así que dependen de las redes para mantenerse en contacto.
El problema es siempre el mismo: Él me habla cuándo le apetece y cuándo menos me lo espero, yo le contesto y la conversación no tarda en ponerse subidita de tono.
Hacemos lo que tenemos que hacer y hasta luego. Vale. Hasta ahí todo bien. Pero el problema viene cuando yo imito su modus operandi (el de pasar de él) y se enfada. Me echa en cara que paso de él cuando él hace exactamente lo mismo, y cuando le hago caso e intento hablar…SORPRESA: También acaba pasando de mí.

Yo ya no sé lo que quiere este chico, pensé que solo sexo, y como yo busco lo mismo me pareció bien. Pero lo fuerte viene a que él me habló hace dos días o así diciendo que si quería intentar algo más serio con él, que a él le encantaría. Y yo no entiendo nada.
Somos capaces de tener conversaciones muy interesantes aparte del rollo sexual pero se dan muy poco en comparación con las de sexo. Yo la verdad es que no entiendo por qué tanto cabreo si tardo en responder o no le bailo el agua tanto como le gustaría. ¿Me tiene en el banquillo? ¿Sólo quiere satisfacer su ego o cómo va la cosa? Estoy bastante harta de la situación y cada vez que tomo la determinación de olvidarlo viene prometiendome el oro y el moro y portándose muy bien. Para más inri me ha dicho que «medio está» con una chica (tienen algo abierto) pero que la dejaría del tirón si yo le digo que sí. (Obviamente no se lo he dicho porque no sé qué esperar de este chico). ¿Estoy tardando en mandarlo al carajo o le daríais una oportunidad?