Cuando mi pareja se largó y me dejó sola en el embarazo, tuve claro que se me había acabado la vida sexual y sentimental. Porque… ¿ quién narices iba a querer cargar con un bebé de otra persona y con una mujer cuya prioridad era ese bebé?
Pues para mí sorpresa, no solo he liado con uno ni con dos sino con más. No sé si hay un cambio de tendencia en este país a eso de huir de las complicaciones o que yo suelto feromonas allá por donde voy. Primero aproveché una app de citas ya que los viernes por la noche mis padres se quedan con la niña. Obviamente ahí la gente va casi siempre a lo mismo, pero una alegría para el cuerpo no me lo quitaba nadie. Eso me hizo subir la autoestima y empecé a tontear con un chico con el que siempre coincidía tomando un café.
Es ocho años más joven que yo, y me imaginé que solo buscaba un polvo, pero para nada. Él mismo es el que ha querido que quedásemos más veces y sabe desde el primer minuto que tengo una niña de la que me hago cargo yo sola porque el padre ni siquiera vive en España.
Llevamos juntos un mes y pico, y la verdad es que bastante bien. ¿Os imaginabais como yo que ser madre soltera implicaba no volver a tener pareja?
