Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Os cuento porque de verdad que sigo… en fin. Siempre me ha gustado salir en Nochevieja. Aunque sé que todo es más caro y que hay mucha gente, a mí me parece una noche especial.
Este año muchos de mis amigos dijeron que no querían salir, que preferían quedarse en casa y salir otra noche cualquiera. Una amiga me dijo que los amigos de una amiga suya le habían dicho de ir a una discoteca de las que están de moda y si me preguntó si me quería unir. Dudé al no conocer al grupo, pero al final me animé y dije que me apuntaba.
La verdad es que resultaron un grupo supermajo y me acogieron sin problemas. Muchas risas, mucho baile y todo iba bien. Uno de los chicos del grupo parecía que tenía interés por mí y a mí él me llamó también la atención. Empezamos a bailar cada vez más juntos y, cuando me quise dar cuenta, nos estábamos besando.
Me propuso, de manera muy dulce, irnos a un hotel, que conocía uno muy cerca y que tenía reserva en una habitación para no tener que ir luego hasta su casa. Todo sonaba razonable y estaba tan a gusto con él que le dije que sí.
Pero justo cuando estábamos en la fila para recoger el abrigo se acercó uno de sus amigos, que ya había bebido demasiado y no filtraba lo que decía. Le dijo que si iba a utilizar conmigo la habitación que había reservado para su exnovia, que qué pasaba, que si ella no le estaba respondiendo a las llamadas de toda la noche y yo era su opción de reserva.
Me quedé a cuadros. Y al tratar de recordar, es cierto que le vi muchas veces llamando por teléfono, pero parecía que no se lo cogían.
Así que le pregunté directamente si era verdad y me dijo, mirando al suelo, que sí, pero que se lo estaba pasando muy bien conmigo y que en el hotel nos lo íbamos a pasar todavía mejor. Le dije que se olvidara. Cogí mi abrigo y me fui.
Una parte de mí quería quedarse con él y comenzar el año con un poco de acción, pero mi orgullo me decía que no, que no era la manera. Una cosa es no ser la mujer de su vida y otra, ser el segundo plato de una noche.
