Hola
digamos que amigas amigas no son, realmente son las mamás de las compañeras de natación de mi hija pero bueno que las nenas llevan ya 3 años juntas y nosotras ya tenemos lo que se dice una amistad.
El asunto que os vengo a contar es porque la verdad es que tenemos buena relación pero somos muy diferentes. Más que nada porque yo voy bastante a lo mío y ellas son 4 mujeres que no trabajan, tienen mucho tiempo libre para cafeteo y cotilleo y todo eso. En cambio yo suelo llegar al café diez minutitos antes de recoger a las niñas y si puedo me uno al parque una vez fuera de la piscina.
Bien pues el otro día llego a la cafetería, las saludo me pido mi café y después de terminármelo me fui a la piscina porque tenía que pagar la mensualidad. Les dije que nos veíamos allí pero no me debieron de escuchar.

En estas que estoy en el hall de la piscina esperando que sea la hora de entrar a por la niña y había bastante gente allí dentro, las veo entrar pero ellas a mí no me ven. Se ponen un poco más dedlante de mi y me acerqué desde atrás. Cuando estoy a poco escucho a una que le dice a otra »si es que la pobre crece y se pone más feota pero es que ella (por mi) no se implica nada en arreglarse ni ella ni a la niña». Si que podrían estar hablando de mi hija o de cualquier otra pero entonces fue otra y dijo »oye que a ver si va a andar ppor aquí que salió corriendo del café pero imagino que vendría luego para aquí».
Pues no fui ni medio capaz de llamarlas de todo. Di dos pasos atrás y me metí en una esquina esperando que las niñas salieran y desde entonces me siento como una madre horrible. No soy despreocupada ni llevo mal a mi hija pero con 7 años que tiene no invierto el poco dinero que tengo en vestiditos ni trajes caros. Mi hija va en chandal y en pantalones vaqueros muchos los hereda de sus primas y primos y no pasa nada. Va aseada y bien. Es que hace tanto daño cuando alguien pone en duda tu trabajo como madre y es la primera vez que me pasa. Mi marido trabaja fuera y solo está en España 3 meses al año, el resto del año estoy yo sola con la niña, la casa y el trabajo a jornada completa. Es tan injusto que unas mujeres que se dedican en exclusiva a criar a sus hijos digan estas cosas.
Ahora miro a mi hija y me siento fatal porque ella nunca se ha quejado de que le falta de nada pero a lo mejor sí que lo siente. Desde ese día no he vuelto al café y trato de llegar justa a la piscina para recoger a la niña e irnos a otro parque aunque ella no entiende porque no nos quedamos. No se si debería enfrentarme a ellas y decirles que son unas arpías, no es esa mi forma de ser aunque ganas no me faltan chicas.