Mi sobrina es una malcriada y punto, yo no tengo hijos y parece que no tengo derecho a opinar por no haber sido madre, pero lo de esta niña no es normal insulta, pega, monta escándalos si no consigue lo que quiere porque es lo que la permiten y a lo que la han acostumbrado. Lo de que es hija única ya no me vale, porque hoy en día la mitad lo son y son normales, o educados.
Y mi cuñada, encima, me sugirió después de la primera vez que a lo mejor mientras la cuidaba podía darla clases de inglés, por el mismo precio claro, porque por lo visto va un poco mal, no me extraña, cómo se comporte como conmigo en clase va a ir mal no, de cabeza.
El primer día que nos quedamos solas en su casa estuvo como observando y viendo a ver por donde iba yo, creo que hasta me puso un par de trampas para ver si me pillaba, cuánta maldad puede haber en una mente tan poco desarrollada, rectifico, que mente tan mal desarrollada, si enfocara esa capacidad para algo bueno y positivo que bien saldría todo.

El segundo ya empezó a hacer lo que le daba la gana, pero bueno, no iba a ser yo la tía mala que la jodiera la tarde,me engañó con los deberes, merendó lo que la salió de ahí, lo normal, me metió amigas en casa sin saber yo si podía o no, menos mal que no tiene novio, porque los hubiera pillado montandoselo en la cama de los padres.
La niña es insolente y caprichosa como ella sola, y la di cuatro voces y la puse en su sitio, que hizo, ponerse a llorar, coger el móvil y contarle a su madre que la había pegado, en estos casos, yo que no tengo demasiada experiencia, entiendo que a quien se le hace caso es a la persona adulta, no a la niñata, pero pensé mira, lo mismo una y no más.
Pues no, tocó cafecito en terracita de club privado con mi cuñada para decirme que no puedo corregir a la niña porque tiene que desarrollar su personalidad y no puedo coartar su creatividad, Mi respuesta debería haber sido, vale maravilloso, a la próxima contratas a la supernanny de la tele y luego la traes aquí a tomar una kombucha a ver si te dice lo mismo que yo. Pero me quedé tan chafada que asentí y pensé que por mi culpa la niña lo mismo no iba a ser un genio al piano o de la interpretación o una escritora de best sellers de éxito.
A la mierda, ya le he dicho a mi hermano que no vuelvo a quedarme con el portento de hija que tiene no sea que interfiera en su maravillosa educación, el pobre, la que va a tener encima en nada…