En mi familia siempre hemos considerado a mi hermano un tío raro. Que todo el mundo tiene sus rarezas, pero es que él ya era demasiado peculiar. Hasta que analizando todo, me empiezo a plantear si hay algo más detrás.
Cuando aún vivía en casa, veíamos unos ciclos de humor muy marcados y con una brusquedad brutal. En los peores momentos no decía ni una sola palabra y si le hablabas no te contestaba, la cara un poema, y más cosas. Pasaba el día encerrado en su habitación, lo cual se notaba que era para no ver a nadie. Y esto seguía un patrón, no era algo aislado.
Luego, la tomó con mi padre sin motivo, lleva años sin hablarle. Y sí, sabemos que es sin motivo, porque cuando le preguntamos qué le pasa con él, no da argumentos, solo dice cosas aleatorias sin orden ni razonamiento. Hasta llegó a decir que es un manipulador, cosa que es mentira, mi padre tiene sus defectos, pero precisamente manipulador no es. Va de que es el único de que se da cuenta de la verdad sobre mi padre y que los demás o somos tontos o estamos subyugados cuando… no hay nada de lo que darse cuenta, de verdad.

¿Lo peor? Que aunque lleve años sin tratarle, que ya no es agradable de por sí, sigue teniendo una obsesión enfermiza con él y no añade nada nuevo, es el mismo bucle sin sentido de siempre. No quiere coincidir ni para lo más mínimo, la última vez en la que debería haber coincidido para un recado de dos minutos, no más, nos armó un pollo de escándalo para que fuéramos alguna en su lugar. No tenía que haber ido y fui porque me iba a dar algo de la situación. Y después de eso, así porque sí, le dijo a mi padre de todo por whatsapp.
Luego, otros rasgos que tiene son: no parece tener mucha empatía, nunca reconoce ni un solo error suyo y el problema siempre es de los demás, no parece identificar los sentimientos de los demás, nunca está contento con nada, nunca ha agradecido nada, es resentido hasta la médula. Nos ha hecho feos y desplantes a porrillo, además de los pollos sin sentido. Cuando todo esto transmite un «aura» sumamente desagradable y hasta turbia y parece darse cuenta de nada, increíble. Ahora, cuando está de buenas es simpático, agradable, alegre, gracioso, etc. Y así es siempre con amigos y gente de cara a la galería, sabemos que su otra cara la saca solo con nosotros. Todo esto es un resumen general, da para escribir un libro.